Mala praxis: fue al hospital por un dolor de estómago y terminó con un brazo amputado
Una joven de 22 años fue a
atenderse por una fuerte dolencia abdominal a un centro de salud de la
ciudad de Empedrado, provincia de Corrientes. Pero le aplicaron mal el suero, se le infectó el brazo y tuvieron que cortárselo
El
hecho tuvo lugar el sábado 6 de febrero, y desde el lunes los vecinos
protestan y se movilizan para pedir que se aclare lo sucedido con esta
joven, quien sufrió la amputación de su brazo derecho luego de que una mala aplicación de suero le dejara una terrible infección, informó el sitio web Diario El Libertador.
María del Carmen Troncoso
tiene de 22 años, es madre soltera de un niño de 4 y trabajaba como
empleada doméstica. Ingresó ese día al hospital Jaime Dávila de la
ciudad correntina de Empedrado. La aquejaba un fuerte dolor estomacal.
La primera en atenderla fue la doctora Gómez de Vázquez, ginecóloga, quien decidió la aplicación de suero en el brazo derecho. Pero apenas comenzaron con esto, la joven le dijo a su madre que le dolía esa extremidad. La mujer se
lo comunicó a la especialista, que optó por pasar la asistencia a la
izquierda. Ahí el dolor paró, pero el primer brazo tratado comenzó a ponerse morado.
"Debe ser por el frío, por el aire, vamos a apagar el aire", le contestó Gómez de Vázquez a la madre de la joven, ante la consulta sobre este nuevo síntoma.
El domingo a las 8, AnaLaura Acevedo, la nueva doctora de guardia, vio cómo el dolor persistía y aumentaban las complicaciones. Por eso decidió derivarla
a la sala de emergencias del Hospital Escuela General San Martín, desde
donde la enviaron al Instituto Cardiológico para ser atendida por un
especialista. Éste le explicó que era necesario operarla para restaurar las arterias dañadas por la aplicación del suero.
No obstante el lunes 8, en medio de la cirugía, el médico le informó a la madre de la joven que iba a ser necesario amputarle la mano por lo grave de la lesión.
El jueves fue nuevamente trasladada hasta el Hospital Escuela. Pero la infección ya era mayor, por lo que debieron cortarle el brazo a la altura del codo.
La doctora Carolina Levatti, directora del hospital de Empedrado -donde se realizó la mala aplicación del suero- , le sugirió a las mujeres que realicen la denuncia. " Me dijo que sentía mucho lo que estaba pasando, esto no va a quedar así, se va a investigar" , contó la tía de la víctima, Tomasa Franco, y agregó que la profesional señaló: "Con esto no te pido que no hagas la denuncia".
La
denuncia fue radicada por la madre de Troncoso en la comisaría de
Saladas. En tanto, el lunes los vecinos de la joven se movilizaron
hasta el frente del hospital Dávila en busca de respuestas y para
exigir mejoras en la atención de ese centro de salud. El
martes intentaron reunirse con los funcionarios de Salud locales, y
ayer por la noche se movilizaron por la Ruta Nacional Nº 12.
"Hasta ahora no tenemos respuesta pero confiamos en la Justicia", finalizó la tía.
Confirman juicio oral contra un médico por la muerte de un niño martes, 02 de febrero de 2010
General Pico (Agencia) - La Cámara del Crimen confirmó en las últimas horas las fechas para el juicio oral contra el médico clínico Guillermo Paesani. Los días 17 y 18 de febrero se desarrollará el debate por “homicidio culposo”, donde se analizará el accionar del profesional y la supuesta “mala praxis” en la atención de un niño de once años que falleció en octubre de 2008.
El juez penal Horacio Tolosa instruyó la causa y procesó al médico por “homicidio culposo”, medida que luego de algunas apelaciones quedó firme y el expediente fue elevado a juicio, para que la Cámara en lo Criminal disponga la fecha del debate.
El niño Nicolás García sufrió un accidente mientras circulaba en bicicleta con un amigo y se chocó un acoplado estacionado, alrededor de las 21 horas del 31 de octubre de 2008. Fue trasladado de inmediato por sus padres hasta la Clínica Argentina, donde lo atendió Paesani, y luego de realizarle radiografías le dio el alta. Pero en niño falleció horas más tarde en su domicilio. El juez de la causa ordenó distintas diligencias, como el secuestro de las placas radiográficas, la realización de una autopsia y la toma de declaración testimonial de distintas personas, entre ellas el radiólogo que actuó en la Clínica Argentina.
Días después, el resultado de la autopsia practicada en Santa Rosa por el médico forense Juan Carlos Toulouse confirmó una “doble fractura de cráneo -en la base del mismo y el parietal derecho- y restos de sangre en la cavidad estomacal del niño”. Tras el fallecimiento del niño, su abuelo Osmar García relató en declaraciones públicas que el médico revisó las placas radiográficas y concluyó que fue “solamente un golpe”, mientras le recomendó a su padre que “le diera un Geniol y le pusiera hielo”. También que no les dio mayor trascendencia a las “convulsiones” que sufrió el pequeño y fueron informadas por sus padres al profesional, ordenándole el alta inmediatamente.
Reclamo por un caso de mala praxis en el Hospital San Martín
En la mañana de hoy, familiares, amigos y compañeros de trabajo de
Fabián García, hicieron un reclamo en la puerta del Hospital San Martín
por un presunto caso de mala praxis en la atención de García, fallecido
el pasado 26 de diciembre en esa institución..
En tal sentido Fabiana García, hermana del fallecido relató a diariohoy.net
que Fabían fue trasladado a las 3 de la mañana del 16 de diciembre al
Hospital Cestino de Ensenada, por un presunto cuadro cerabral. "Dos
horas después es derivado hasta este hospital, sin tener un diagnóstico
claro porque le tienen que realizar una tomografía. Nos dan un parte
médico recién al mediodia, mientras el seguia en la guardia".
La mujer indicó que el cuadro era una
"rotura de un aneurisma" por un pico de presión alta. "Le preguntamos
al médico si era necesaria un angiógrafo, porque los minutos son
importantísimos en estos casos (N. de la R: aparato que permite ver en
tiempo real el sistema vascular) y nos dijo que no era necesario". La
mujer precisó con estupor que horas más tarde "desde el hospital se
decide hacer ese estudio, para lo cual era necesario su traslado al
Insitituto del Diagnóstico".
La mujer remarcó que desde que llegó al
hospital hasta que se le realizó el estudio, Fabián "estuvo esperando
cerca de 33 horas. Fuimos al ministerio de Salud a pedir la ambulancia
y se pasaban la posta entre el ministerio y el hospital por la llegada
de un fax que nunca apareció".
La mujer contó que en esa institución
"se le practica a Fabián una intervención quirurgica de la cual salió
bien y a las dos horas lo traen como un paquete al San Martín, cuando
por protocolo se tendría que haber quedado internado 48 horas. Eso
también lo van a tener que explicar en la justicia".
En los últimos días de Fabían, según su
hermana "luchamos para que lo pongan en terapia intensiva. Cuando
estaba ahi, mi hermano tenía 39 de fiebre y no había ni un cubito de
hielo".
"Nosotros pedimos justicia para Fabián y vamos a estar todos los 26 con él para que se esclarezca lo que pasó".
Sin respuesta oficial
Tras el reclamo, el cronista de diariohoy.net intentó
obtener la respuesta de las autoridades de la institución, ante la
grave acusación planteada por la familia de García. Sin embargo la
única respuesta surgió desde la propia dirección del establecimiento y
fue el silencio.
Caso Huenchul: Abogados de médicos pidieron el sobreseimiento
Hoy se realizó la audiencia preliminar. La Fiscalía imputó al médico y al anestesiólogo por “lesiones culposas”.
En
la mañana del lunes se realizó la “audiencia preliminar” al juicio en
la causa de Fanny Huenchul y la Defensa pidió el sobreseimiento de
ambos imputados.
El Ministerio Público Fiscal imputó al
médico David Thommen y al anestesiólogo Jorge Rojas de “lesiones
culposas” ya que por una operación de vesícula, Fanny Huenchul “sufrió
daños cerebrales con secuelas irreversibles”.
Pidieron el sobreseimiento de los médicos
El
Dr. Carlos Villada, abogado defensor del anestesiólogo Rojas, solicitó
el sobreseimiento del imputado. El abogado fundó su petición en que
“las circunstancias devienen de un error de diagnóstico y un error en
la aplicación de medicamentos” pero “ambas cuestiones son imputables al
Dr. Thommen y existe una imposibilidad de imputar a Rojas por un hecho
del que no participó. En el error de diagnostico y la medicación
suministrada, el anestesiólogo no tuvo dominio ni participación”.
Por
su parte la defensa del Dr. Thommen pidió el sobreseimiento de su
defendido. “Hay dos especialidades absolutamente distintas: el Dr.
Thommen no es médico anestesista y el Dr. Rojas no es cirujano. Si
dentro de la cirugía se hubiera causado daño a la paciente, debería
haber sido imputado, pero el error fue del anestesista” expresó el
abogado del médico y agregó que “la especialidad lleva a la cuestión
fundamental en la confianza que cada profesional lleva al acto de la
cirugía. El Dr. Thommen depositó su confianza en el Dr. Rojas,
suponiendo su conocimiento en la especialidad de la anestesia”.
Fiscalía insiste con la mala praxis
La
Fiscalía se opuso a los pedidos de sobreseimiento “teniendo en cuenta
que en este estado procesal, ya dictada la pieza acusatoria, cobra más
fuerza la hipótesis del Ministerio Público Fiscal sobre mala praxis”.
“Entendemos
que no se dan las posibilidades para que el juez pueda dictar el
sobreseimiento” afirmó la Dra. Reyes, funcionaria de la Fiscalía, quien
realizó por separado las acusaciones, “en base a la conducta y la
intervención de los profesionales para llegar al delito”, por lo cual
imputó al Dr. Rojas de “lesiones culposas” y al Dr. Thommen, quien
llevo a cabo la intervención quirúrgica, de “lesiones culposas
gravísimas”.
Además, durante la audiencia la Fiscal
respondió al defensor de Thommen, quien intentó prohibir la presencia
de los medios en la sala, y le explicó que “las audiencias son
públicas, por lo tanto los medios y la ciudadanía pueden estar
presentes”.
La culpa es del otro
Durante
la audiencia preliminar también los imputados hicieron uso del derecho
a declarar y ambos deslindaron responsabilidades, culpabilizando al
otro profesional por las consecuencias del hecho. El Dr. Thommen,
médico cirujano, dijo que “hay dos hechos que no se pueden negar: que
los daños neurológicos son consecuencia de una hipoxia cerebral severa
y que la historia clínica prueba que no tengo ninguna responsabilidad
en lo sucedido”.
En cambio, el Dr. Rojas, médico
anestesiólogo, dijo que “la cirugía se realizó sin problemas y ninguno
de los enfermeros notó un estado de alarma, pero la recuperación post
quirúrgica puede verse influenciada por la administración de diferentes
drogas” y aclaró que “si se suministra medicación fuera del cuadro
operatorio, escapa mi control”.
En tres días, el juez
Castro resolverá las cuestiones planteadas en la audiencia sobre el
ofrecimiento de nuevas pruebas y los pedidos de sobreseimiento de los
imputados.
Dos
médicos son investigados por un caso de supuesta mala praxis. Hoy por
la mañana se realizará una audiencia previa al juicio oral.
Un
médico y un anestesista deberán presentarse el 14 de diciembre, a las
9.45, en los Tribunales de Puerto Madryn para la audiencia de
ofrecimiento de pruebas, previa al juicio oral que se realizará contra
ellos por el presunto delito de “lesiones culposas gravísimas” ocurrido
el 1 de febrero de 2008 en el hospital “Andrés Isola” de la ciudad.
En
la audiencia, las partes presentarán el listado de testigos para que
sean escuchados en el juicio oral y en algunos casos, se ofrecerán
nuevas pruebas. Según trascendió, el juicio se podría realizar antes de
fin de año.
La audiencia preliminar estará a cargo del
Juez Penal Gustavo Castro. El anestesista Jorge Rojas y el Dr. David
Thommen, los profesionales imputados, estarán representados por los
defensores particulares Luis Ángel Novoa y Emilio Galende (Dr. Thommen)
y Carlos Villada (Dr. Rojas). Por su parte, la Fiscal del caso es
Marcela Pérez, quien acusó a los médicos de“lesiones culposas
gravísimas”. De ser encontrados culpables, podrían sufrir una pena que
va de un mes a tres años de prisión, a lo que debe añadirse la
inhabilitación profesional por un plazo de uno a cuatro años.
La
presunta mala praxis que se analizará en el juicio se originó el día 1
de febrero de 2008 cuando Fanny Huenchul, de 27 años, ingresó a
quirófano del Hospital “Dr. Andrés Isola” para una cirugía de vesícula
a las 07.45, de la cual egresó a las 09.10 horas bajo los efectos de la
anestesia y descompensada.
En esa intervención quirúrgica
el Dr. Jorge Rojas llevó a cabo la anestesia y el control durante la
cirugía además de vigilar el “despertar” de la paciente a los fines
autorizar que la retiraran del quirófano. Según el protocolo
anestésico, existió luego de la operación un retraso en el despertar y
a tal efecto Fanny fue medicada. Al advertir cierta anomalía en la
paciente, las enfermeras del nosocomio informaron rápidamente de ello a
los profesionales médicos del Hospital, quienes luego de revisarla
manifestaron que no respondía a ordenes simples y presentaba
movimientos rígidos de descerebración en sus miembros superiores.
Los
médicos “confundieron y malinterpretaron el cuadro de la paciente y lo
potenciaron con la administración de las drogas suministradas,
produciendo el efecto contrario y ocasionando un permanente perjuicio
en la salud de Fanny Huenchul. La conducta de los profesionales de la
salud fue contraria al deber de cuidado y produjo el resultado típico
de lesiones gravísimas, por no ajustarse a las reglas elementales de la
medicina” expresaron desde la Fiscalía.
En la actualidad, Fanny se encuentra asistida con rehabilitación permanente.
Está acusada de homicidio culposo por la muerte de una joven con
síndrome de Down. Los familiares de la víctima aseguran que son varios
los profesionales involucrados y piensan demandar al nosocomio
Mariela
Carrizo tenía 24 años y había nacido con síndrome de Down. En
julio, mientras toda la sociedad vivía la paranoia de la gripe
A, llegó al Hospital luego de sufrir dolores y tener fiebre.
Durante todo un fin de semana pasó constantemente de su casa
al nosocomio, con un cuadro que se complicaba día a día. El
lunes 6 murió por la mañana, y ahora imputan a una de las
médicas por mala praxis.
Se trata de Romina Sosa,
quien atendió a Mariela en sus últimas horas de vida. Los
familiares de la víctima aseguran que la profesional no hizo
todo lo posible para que la joven viviera, ni le realizó
ningún análisis para saber con certeza qué padecía. Además,
agregan los padres de Mariela, en el nosocomio no se trató a la
víctima por la afección que tenía.
La causa se
encuentra a cargo de la fiscalía de Javier Di Santo, y por el
momento sólo tiene a Sosa como imputada. El caso está en una
etapa de instrucción, por lo que hay un secreto de sumario
sobre sus avances; sin embargo, se sabe que la acusada se
abstuvo de declarar frente al representante del Ministerio
Público.
La familia de Mariela
Carmen
Berrotarán es la madre de Mariela y cuenta que “tenía 24 años,
pero era una nena, no representaba más de 10 años”. Indica que
la menor falleció por una pulmonía pero que hasta el momento
no sufría de problemas respiratorios.
“En esa semana
había ido a gimnasia y a apoyo escolar sin problemas,
inclusive había estado en el dispensario, donde intentamos
que la vacunaran, y todo había estado bien”, asegura Carmen y
comenta que, para el lunes en que falleció Mariela, estaban
organizando un viaje como vacaciones de invierno.
El
viernes 3 comenzó con los síntomas y en la clínica le dijeron
que sufría una complicación hepática, problema por la que fue
medicada. El cuadro continuó durante todo el fin de semana y
se extendió hasta el lunes, mientras los familiares de
Mariela la llevaban diariamente al Hospital y le
diagnosticaban lo mismo.
El lunes, finalmente, la
atendió Sosa y, de acuerdo a lo que declara Berrotarán, no
ordenó que le hicieran ningún análisis y la dejó en espera
por más de 4 horas. Mariela estaba con dificultad para
respirar y hasta el color de su piel había cambiado. Falleció
por la mañana y se creyó erróneamente que se trataba de un
caso de gripe A.
“Creemos que habrá más de un imputado”
“El
cuadro de Mariela cuando llegó al Hospital era de neumonía,
también llamada pulmonía, que es una seria inflamación del
pulmón de origen infeccioso, y fue tratada por cualquier otro
motivo”, señaló el abogado defensor de la familia Carrizo,
Duilio Daniele. Consideró que los síntomas que presentaba la
víctima indicaban que los médicos debieron proceder
inmediatamente a efectuar pruebas complementarias, “como
una radiografía de tórax, un análisis de sangre o incluso un
examen de esputo”.
-¿Qué se cuestiona desde lo legal? -Con
estos datos, unidos a los obtenidos mediante el
interrogatorio y el examen físico, los médicos debieron
establecer el diagnóstico y el tratamiento adecuado a su
dolencia. En general, la neumonía precisa ser tratada con
antibióticos específicos para cada caso, que no fueron
indicados y/o recetados.
-¿Por ello se plantea la mala praxis? -La
mortalidad por gripe está motivada principalmente, por las
neumonías que esta enfermedad causa. En definitiva, los
diversos profesionales que atendieron a la víctima no
cumplieron con este sencillo método, razón por la cual
entiendo que habrá más de un imputado.
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Imputaron de homicidio por mala praxis al médico que atendió a Andrés Corvalán
Lunes 30 de Noviembre de 2009
19:37Loc. Masc. A1 | VoleyEs
Rodolfo Mazza, quien atendió al voleibolista cuando llegó al hospital
de Tunuyán con posible peritonitis. El doctor lo medicó y le dio el
alta. El Negro murió horas después.
Noviembre 26, 2009
Los padres de Andrés Corvalán quieren que se haga justicia.
La Justicia imputó al médico que atendió al deportista Andrés
Corvalán, quien en julio pasado, a pocas horas de haber ingresado en la
guardia del hospital Antonio Scaravelli, de Tunuyán, falleció víctima
de una peritonitis. Al galeno lo investigan por la presunta comisión
del delito de homicidio culposo por mala praxis. El caso está en manos
de la Primera Fiscalía Penal de Tunuyán.
A cinco meses del caso que sacudió a la opinión pública, la Justicia
imputó al médico Rodolfo Mazza por la muerte de Andrés Corvalán (21),
el joven consultino que militaba en las filas del seleccionado de
vóleibol del Club Mendoza de Regatas.
Según informaron fuentes judiciales, la defensa del médico había
pedido un informe al Cuerpo Médico Forense, prueba que ya está en manos
del fiscal Alberto Giuberti.
La causa, tramitada en la Primera Fiscalía Penal de la Cuarta
Circunscripción, lleva el número 73.318 y está caratulada como
homicidio culposo (artículo 84 del Código Procesal Penal).
A comienzos del año próximo se realizaría el debate oral contra el
galeno, que trabaja en el hospital público regional Antonio Scaravelli,
de Tunuyán.
“Queremos justicia”
En contacto con Diario UNO, la madre de Andrés,
Graciela Aguilar, comentó que sus abogados se presentarán en los
tribunales de la Cuarta Circunscripción Judicial para comenzar a
tramitar el juicio civil.
“Al principio nos dolió mucho porque hubo pedidos insólitos”, dijo
Graciela. “Entre otras cosas pidieron que se analizara si había restos
de drogas o alcohol en el cuerpo de mi hijo. Ahora estamos con más
fuerzas buscando llegar a la verdad”, enfatizó la mujer. “Esperamos que
se haga justicia”, dijo.
En tanto ayer en San Martín finalizó un torneo de vóleibol que lleva
el nombre de Andrés Corvalán, en memoria del destacado deportista
mendocino.
El caso
El pasado 31 de julio Andrés fue derivado en ambulancia desde La
Consulta hasta el hospital Antonio Scaravelli con un diagnóstico que
sospechaba una peritonitis.
Fue atendido en el nosocomio público donde el médico de guardia
–Rodolfo Mazza– descartó el diagnóstico de su colega y tras medicarlo
por una gastroenteritis le dio el alta.
Horas más tarde Andrés se descompuso en su casa al salir del baño y se desvaneció en los brazos de su padre, Osvaldo Corvalán.
Fue rápidamente socorrido y trasladado al centro de salud local, pero nada se pudo hacer para salvarle la vida.
Avanza la causa por malapraxis contra tres médicos y un traumatólogo del Hospital Iriarte
La
causa que se le sigue a tres médicas y un traumatólogo del Hospital
Isidoro Iriarte de Quilmes avanza en la justicia, imputados por una
presunta mala práxis a Walter Ratto, un jóven que ingresó al nosocomio
luego de una accidente de tránsito.Hilda Romero, la madre del jóven
reclamó por el esclarecimiento de la muerte de su hijo.
El fiscal que entiende en la causa
"Todo el mundo tiene que saber que clases de personas nos atienden en
el Hospital de Quilmes. Ojala todo el mundo esté libre de sufrir un
accidente. Mi hijo lo padeció y lo pagó con su propia vida. No voy a
parar hasta conseguir justicia", dijo la madre a Radio FMQ.
La causa que se le sigue a las médicas del Hospital de Quilmes,
Carolina Martínez, Carina Taborda y Silvina Spalacino, y al
traumatólogo Omar Steig avanza en la justicia.
El 19 de noviembre de 2007, Walter Daniel Ratto, de 17 años, fue
arrollado por un camión con acoplado cuando se desplazaba en su
motocicleta por Triunvirato entre Húsares y Condarco. Del accidente
participaron otra moto y un auto, que está comprobado, iban de
contramano.
Walter murió en el Hospital de y su madre, Graciela Romero, denunció que fue por falta de atención médica
Condenan por mala praxis a una médica que dejó a una paciente en coma
14:06
El
tribunal en lo correccional 1 de La Plata consideró que la ginecóloga
fue responsable de que la paciente a la que había operado de un fibroma
quedara en estado vegetativo. La condenaron a 1 año y medio de prisión
y a 3 de inhabilitación.
Por: Clarín.com
La justicia penal de La Plata condenó por mala praxis a una ginecóloga y le impuso una pena de un año y medio de prisión y
tres de inhabilitación para ejercer su profesión. El tribunal consideró
que el accionar de la médica provocó que una paciente, a la que había
operado de un fibroma, quedara en estado vegetativo.
La médica
Ana María Pitto, de 52 años, fue encontrada culpable de cometer mala
praxis en perjuicio de María Luján Paganini, una odontóloga de 44 años.
La paciente fue operada de un fibroma en 2004, en el Instituto
Médico Platense. Tras la intervención la mujer comenzó a tener fuertes
dolores abdominales y taquicardia.
Según la sentencia de los
magistrados del juzgado correccional 1 de La Plata, a pesar de que
Paganini presentaba síntomas de un cuadro hemorrágico abdominal, la
médica no volvió a revisar a la paciente.
Otro cirujano de ese
establecimiento tuvo que volver a operar a Paganini de urgencia. Cinco
días después, la mujer sufrió un paro cardíaco con graves daños
cerebrales que la dejaron en estado vegetativo.
Los jueces condenaron a la ginecóloga a una pena de un año y medio de prisión y a tres de inhabilitación.
Los
magistrados rechazaron el pedido de la querella para que la pena de
prisión quede en suspenso si la acusada cuidaba durante cuatro años,
dos veces a la semana, a la paciente que permanece internada en una
clínica de Capital Federal. No aceptaron esta solicitud porque
consideraron que la situación emocional de la familia se agravaría al
tener contacto con la imputada.
Juan
Carlos González de 37 años denunció que su esposa murió a raíz de una
mala práctica médica durante una cesárea realizada en la Clínica
Materno Infantil
Juan
Carlos González de 37 años denunció que su esposa murió a raíz de una
mala práctica médica durante una cesárea realizada en la Clínica
Materno Infantil, ubicada en Brandsen 128 de Quilmes Oeste, donde la
semana pasada murió una madre de 30 años y su bebé luego de la atención
de un parto en el cuestionado centro de salud, que nuevamente ayer fue
epicentro de airados reclamos de varios familiares de pacientes que
manifestaron su bronca por el irregular funcionamiento del área de
maternidad.
El hombre señaló a uno de los obstetras que llevó adelante la cesárea,
y lo responsabilizó a él y a otros médicos por la muerte de su mujer
luego de una operación ocurrida en diciembre de 2006.
“Llegamos a la internación en la última semana de diciembre, y cuando
fuimos al doctor que la estaba atendiendo nos dijeron que se había
tomado vacaciones. Por esa razón la revisó otro médico y dijo que iba a
practicarle una cesárea al término de la cual nació mi hijo, pero mi
esposa sufrió una aneurisma severo y la tuvieron dando vueltas durante
más de 6 horas hasta que decidieron trasladarla a otro centro de mayor
complejidad. Después de haberla medicado descubrieron que habían
cometido un error, le inyectaron un antídoto pero el cuadro de mi
compañera se agravó. Esto ocurrió el 27 de diciembre y el 30 de ese
mismo mes falleció. Tanto la atención en esa clínica como la del otro
sitio hacia donde la derivaron fueron deplorables y todavía estamos
luchando por probar la mala praxis”, dijo a Crónica el joven que reside
en Ezpeleta y trabaja en una reconocida empresa de electrodomésticos de
la misma zona.
El otro caso no menos dramático fue narrado por Pilar López Godoy de 45
años, a quien se le murieron sus dos bebés mellizos en circunstancias
similares a las acontecidas a la familia González.
Pilar concurrió a la clínica y se internó para tener a sus hijos y de
inmediato le comunicaron que se trataba de un parto de alto riesgo,
esto fue en abril de 2005 y tras una complicada cesárea uno de los
bebés nació muerto y 8 horas más tarde dejó de existir el otro. La
mujer también denunció mala praxis médica y hasta el momento no hubo
resolución sobre el asunto. “Tuve que acudir a este sitio por la obra
social y a pesar de las explicaciones que me dieron ninguna de ellas me
conformó: a mis bebés los dejaron morir y no dudé nunca en que esto
tiene que ver con mala praxis”, sentenció Pilar. Entre otros tantos
reclamos frente a ese centro de salud de Quilmes pudimos registrar el
de Rosenda Guerra, una madre que sufrió otro “accidente” en la atención
de la misma clínica durante la cual su beba nació con dificultades que
le provocaron una parálisis cerebral. La nena tiene ahora 5 años y
padece una parálisis mental y motora. La mujer vive en Berazategui, el
caso ocurrió en 2004 y hasta el momento nadie se hizo cargo del asunto.
Se acumulan las denuncias de casos de mala praxis
Otra marcha para pedir la clausura de clínica
Familiares de pacientes que
sufrieron diversas complicaciones o fallecieron por presuntos casos de
mala praxis volvieron a movilizarse hacia un centro asistencial de
Quilmes para exigir su clausura y el castigo para los responsables.
También marcharon hasta los tribunales de ese distrito del Sur del
Conurbano, en donde -según denunciaron- “se investigan al menos 10
casos de mala praxis en esa clínica”. Anunciaron que llevarán el
reclamo al Ministerio de Salud bonaerense
Familiares de pacientes fallecidos en una clínica materna de Quilmes
por presuntos casos de mala praxis nuevamente se movilizaron ayer hasta
el centro médico para exigir la clausura del establecimiento.
Luego la manifestación se dirigió hasta los tribunales de Quilmes,
donde se investigan “al menos 10 casos de mala praxis en esa clínica”,
según aseguró a este medio Carmen, la mamá de Silvina Daniela Quiroz,
una embarazada de 20 años que falleció en ese nosocomio luego de que le
realizaran una cesárea a raíz de la muerte de su bebé.
Allí los atendió la fiscal Claudia Vara, de la UFI Nº9, que sigue el
caso de Silvina y las causas devenidas por la muerte de una joven
paciente y de un bebé que había sido atendido en el centro médico. “Me
dijo que los documentos de la clínica todavía están en poder del juez
de garantías y que en breve me va a citar para ampliar la declaración,
porque con el correr de los días fui recordando otras cosas. Igual
tengo testigos para sostener todo lo que digo”, enfatizó Carmen.
Los pacientes que concurren a la clínica son derivados allí por las
obras sociales. “A Silvina se le murió el bebé por un desprendimiento
de placenta. Y la tuvieron esperando dos horas, antes de llevarla al
quirófano, muriéndose de dolor sin un calmante. Pero luego de la
cirugía, en lugar de llevarla a terapia porque su estado seguía siendo
crítico, la dejaron en una sala común donde un terapista la entubó sin
guantes. Luego nos dijeron que falleció por un paro cardíaco durante
una operación”, recordó Carmen.
Un rato antes los familiares se habían movilizado hasta la sede del
centro asistencial para denunciar los presuntos casos de mala praxis y
acusaron a las autoridades y a los médicos por “abandono de persona,
falta de atención y descuidos por parte de los profesionales”.
Con pancartas en las manos, los manifestantes reclamaron la inmediata
clausura del centro médico y el castigo para los responsables. “Hubo
gente que se sumó al vernos por televisión en anteriores marchas. Una
señora nos llamó para decirnos que la atendieron por un aborto
espontáneo y que se salvó de casualidad por una infección. Le cortaron
el cordón umbilical con la mano. Y una de las últimas en sumarse es una
mujer a la que se le murió su hija de 14 años”, agregó Carmen.
Irán al ministerio
Por último, la mujer adelantó que la próxima marcha hasta las puertas
de la clínica se llevará a cabo el 13 de noviembre, cuando se cumpla un
mes del fallecimiento de su hija. Luego los manifestantes se dirigirán
al ministerio de Salud bonaerense, en la ciudad de La Plata, para
exigir el inmediato cierre del establecimiento.
La semana pasada se comunicaron con este diario familiares de víctimas
de presuntos casos de mala praxis en la misma clínica, como Gustavo,
quien señaló que hace un año y medio un sobrino sufrió una grave
complicación de una sencilla cirugía por el mal accionar de un
profesional.
Pero el centro asistencial registra otras denuncias anteriores. A fines
del 2005, el caso de Gabriel y Gisela Alaimo, quienes perdieron a su
bebé porque denuncian que no se realizó una cesárea a tiempo,
desencadenó en una serie de marchas con familiares de otras víctimas
que denunciaban que habían sido víctimas de presuntas mala praxis.
Según contó Hugo, hermano de Gabriel Alaimo, “el caso aún sigue siendo
investigado por la justicia. Ver nuevamente que casos de mala praxis
siguen multiplicándose en la clínica nos genera mucha impotencia porque
es justamente por lo que estuvimos peleando”.
Con pancartas y fotos, los familiares exigieron la clausura de la clínica.
Martes 22 de Septiembre de 2009
Fecha de la nota: 21/09/2009
Fue a dar a luz y por mala praxis le amputaron las manos
y las piernas
Hace dos años, después de romper bolsa, Perla
Pascarelli fue al Hospital Durand a tener su cuarto hijo, Santino.
Pero todo se complicó.
Durante la cesárea contrajo una infección de tal gravedad que,
un mes más tarde, los médicos tuvieron que amputarle los dos brazos
y las dos piernas para mantenerla con vida.
Además de demandar al hospital por mala praxis, Pascarelli reclama
al gobierno de la Ciudad un subsidio que le permita a su marido salir a
trabajar, en lugar de estar obligado a ocuparse todo el día de las
necesidades que tienen ella y los chicos.
El jefe de gabinete porteño aseguró a un matutino porteño que parte
de la ayuda está en marcha, pero sostuvo que el resto le
corresponde al gobierno nacional.
Perla tenía 35 años cuando Santino nació por cesárea, el 9 de mayo de 2007.
Hasta entonces, trabajaba todas las mañanas en el negocio de su
suegra, mientras los chicos estaban en el colegio.
Se turnaba con su esposo, que también era vendedor en un local y
estudiaba de noche para recibirse de ortopedista.
"A partir de una molestia en la zona, un par de días después me revisó
una obstetra del hospital. Me recetó óvulos y pastillas", describe
Pascarelli al matutino.
"A las dos semanas de dar a luz empecé con un dolor cada vez
más fuerte y levanté temperatura". Con ese cuadro, volvió al
Durand, donde -según consta en el libro de guardia- atribuyeron su
dolor abdominal a una "excesiva ingesta de gaseosas".
Pero el dolor no cedía. Los médicos le hicieron estudios y advirtieron
una infección en la zona uterina por lo que decidieron
intervenirla.
En la operación le extrajeron tres litros de pus y
encontraron el útero desintegrado.
Estuvo un mes en coma y fue su marido quien observó que los brazos
y las piernas de su mujer se le oscurecían cada vez más hasta que
una de las pocas médicas le aconsejó reclamar le cortaran las
extremidades.
Durante el coma de su esposa, un anestesista le reveló que los
médicos habían dejado olvidada una gasa al hacer la cesárea. Tras la
confesión, el hombre denunció al hospital.
La casa donde viven, en el barrio de Mataderos, es alquilada y cuesta 1.500
pesos mensuales. El contrato vence en octubre. Ahora buscan dónde vivir.
A través de un estudio de abogados, promovieron una acción de amparo para que
el gobierno porteño les facilitara ciertos recursos: el juez
Guillermo Scheibler resolvió ordenar al Ministerio de Desarrollo Social de
la Ciudad que otorgara "con carácter urgente una solución en
relación con su vivienda y la provisión de una asistente terapéutica para
ayuda".
Más allá del juicio por mala praxis al Hospital Durand, el
pedido de Pascarelli al gobierno porteño consiste en una persona para las
tareas de la casa, así su esposo puede salir a trabajar. Además, solicita
una pensión, equivalente a la que ella conseguiría si tuviera la
posibilidad de movilizarse.
Rodríguez Larreta precisó que el gobierno porteño le otorgará a
Pascarelli un subsidio mensual para alquilar una casa. También
detalló que a partir de ahora Pascarelli cobrará 300 pesos durante
cuatro meses, por su incorporación al Plan Nuestras Familias.
Junín - Argentina / Martes, 08 de Septiembre de 2009
Coronel Suárez
Dos médicos a juicio oral por presunta mala
práxis
LA PLATA, (DIB).- La justicia llevará a juicio
oral y público a dos médicos del del hospital municipal de Coronel Suárez
acusados de presunta mala praxis por la muerte de una mujer tras un accidente
de tránsito ocurrido en 2005. La causa penal abierta por el fallecimiento de María Rosa Hippener el 6 de diciembre de 2005
en el Hospital Municipal, tras haber sufrido el día anterior un accidente de
tránsito, tuvo el aval de la Jueza de Garantías que elevó a juicio oral y
público el hecho, con dos imputados, los médicos Juan Carlos Notti y Enrique
Echaide, director del Hospital Municipal y médico de Guardia en el momento en
que ocurrió el fallecimiento.
La causa estuvo caratulada como homicidio culposo, pero por requisitoria del
Fiscal actuando se determina que se estaba frente a un ”homicidio culposo en
concurso real con supresión y falsedad ideológica de instrumento público e
incumplimiento de los deberes de funcionario público, encubrimiento y lesiones
culposas”, lo cual fue avalado por Garantías.
Como imputados en esta causa están los doctores Juan Carlos Notti, quien en el
momento de los hechos era el director del Hospital Municipal, y Enrique
Echaide, médico que la atendió desde que ingresó a la Guardia aquel lunes por
la tarde y hasta el martes a la mañana en que falleció.(DIB)
El médico que operará a Sandro tiene una condena por mala praxis
27-08-09 |
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Policiales En 1996, la justicia mendocina decidió condenar al cardiocirujano Claudio Burgos luego de que éste se dejara olvidada una aguja de sutura en la periferia del corazón del paciente que había operado
Si la sentencia queda firme, Claudio Burgos deberá indemnizar a la familia del paciente Trípodi con 15.000 pesos actualizados
por la aplicación de intereses desde 1996, cifra considerablemente
inferior a los 269.200 pesos solicitados por el demandante en concepto
de incapacidad, daño moral y tratamiento psicológico.
El titular del primer Juzgado Civil de Mendoza, Fernando Gámez, consideró que fue demostrada la responsabilidad profesional de Burgos como jefe del equipo de cirugía, al dejar olvidada la aguja después de hacer la sutura, publica hoy un matutino porteño.
El magistrado consideró un motivo para disminuir el monto indemnizatorio
solicitado el hecho de que "no fue necesaria una nueva intervención
para extraer la aguja", a diferencia de otros casos similares en que la
permanencia del objeto puede causar lesiones internas al paciente.
La intervención se hizo el 24 de junio de 1996 y, al declarar ante el magistrado, el cardiocirujano argumentó que "muy probablemente la aguja haya quedado enganchada en alguna gasa hemostática y regresó inadvertidamente al campo operatorio", pero esto no evitó la sentencia en su contra.
La pieza fue descubierta cuatro años después de la operación por azar cuando el paciente se hizo una radiografía de tórax.
La
condena también alcanzó a dos integrantes de la sociedad de
profesionales que se dedicaba a estas intervenciones: los cardiólogos
Roberto Welti y Alberto Scafatti.
Burgos fue consultado por la familia de Sandro para el trasplante habida cuenta de sus antecedentes como uno de los cardiocirujanos más prestigiosos del país con casi cientos de trasplantes realizados en los últimos 20 años.
EL DIA Condenan a un médico acusado de mala praxis
27/08/2009 La Plata
La
Justicia penal platense condenó ayer a tres años de prisión (en
suspenso) y 8 de inhabilitación para ejercer la profesión a un médico,
en el marco del juicio oral y público que ventiló la semana pasada el
caso de un hombre que murió luego de dos operaciones en una clínica de
Ensenada.
En la sentencia, el Tribunal Oral en lo Criminal II de
La Plata -integrado por los jueces Liliana Torrisi, Claudio Bernard, y
Carlos Graziano- por unanimidad dio por probado que "el 28 de junio de
2002 Miguel Linck fue internado en el centro médico, de cala La Merced
número 383, a indicación de su médico clínico para una
adenoprostatectomía programada para el día siguiente por el médico
cirujano jefe del servicio".
"Se realizó la intervención
quirúrgica y el paciente comenzó a cursar post operatorio con
complicaciones -dolores abdominales, elevado nivel de glóbulos blancos,
fiebre, pérdida de orina y materia fecal en la herida y sonda- que
denotaban un cuadro infeccioso que no fue debidamente interpretado por
el médico cirujano que también estuvo a cargo del control posterior",
se explicó en el fallo.
También se afirmó que "el 8 de julio se
determinó la existencia de una fístula vesicorrectal programándose una
segunda cirugía utilizando el mismo cirujano una técnica inadecuada y a
consecuencia de esta segunda operación y del cuadro infeccioso que
venía cursando se produjo el fallecimiento de Linck, el 10 de julio,
por un paro cardiorrespiratorio como consecuencia de una sepsis
generalizada".
El Tribunal concluyó que en el debate surgieron
elementos como para culpar al médico Roberto Fernández Lobelos como
autor responsable del delito de "homicidio culposo", haciendo lugar a
lo planteado en su alegato por el fiscal de Juicio Gabriel Sagastume.
El 21 de mayo en el Hospital Regional de Ushuaia nació una
bebé sin ano y ciega de un ojo. Los médicos del Hospital Ushuaia, se dieron
cuenta tres días después del parto. Esto no hizo más que agravar el cuadro de
la pequeña, cuya familia necesita trasladarse a Buenos Aires para un costoso
tratamiento médico.
Debido a esta demora del equipo médico en detectar que la
niña no tenía ano -requería una operación correctiva el mismo día del
nacimiento- la pequeña Solpresenta complicaciones en su tracto digestivo y en el corazón, por lo cual
necesita viajar a Buenos Aires para recibir un tratamiento específico.Desde el Gobierno no se había autorizado el traslado y la
persona de Salud encargada de autorizarlo, el doctor Gomez Carrillo, se negó a
la requisitoria periodistica, según informaron en Radio Uno, cuando el
conductor del programa, Peti Gomez, intento dialogar con el funcionario.
Sol nació con un peso de 1,400 kilos y con siete meses de
gestación; la hija de Micaela y Matías, actualmente se encuentra en terapia
necesitando la atención de profesionales en pediatría y oftalmología, entre
otros. Los papás piden ayuda económica a la comunidad y a la Gobernadora para
solventar el tratamiento de la misma.
Su mamá Micaela y su papá Matías, contaron en una entrevista
mantenida con Peti Gomez, en Radio Uno de Ushuaia que «deben viajar a Buenos
Aires para poder tratar a su hija, ya que en Ushuaia fue víctima de un mal
diagnóstico, Sol fue llevada en avión «sin médicos ni oxígeno y la mantenían en
una incubadora fría», dijeron.
A su vez, la mamá de Sol destacó que «sufrió un soplo en el
corazón y apneas -pausas en la respiración- y esto lo pudieron diagnosticar en
Buenos Aires gracias a la atención médica.
Se le efectuaron dos operaciones de emergencia, una por
peritonitis aguda, y luego se le hizo un orificio por el cual la beba evacuó.
La mamá destacó que en Buenos Aires, en 15 minutos, se le
hicieron los correspondientes estudios por los cuales diagnosticaron los
problemas del bebé.
Estudios que no se realizaron en 3 días en el hospital
regional de Ushuaia, lo cual derivó en agravar los problemas que la bebé traía
de nacimiento.
La nena estuvo dos meses internada; uno en terapia intensiva
y otro en intermedia.
Pasados estos dos meses, Sol, al necesitar un mes más de
internación consultaron al auditor de la Casa Tierra del Fuego, que se comunicó con
Ushuaia, el doctor Gomez Carrillo, desde donde se le informó que no se disponía
de los profesionales para dar los cuidados necesarios.
Ante el problema, los pediatras que habían tratado a Sol al
principio no se hicieron presentes, desde la enfermera que hizo que Micaela se
introdujera en agua fría al tener contracciones, hasta el médico que revisó a
la niña sietemesina durante los días posteriores al nacimiento.
Sol y su familia, viajaron nuevamente a Buenos Aires y
requiere de la ayuda de la comunidad para solventar los gastos, puesto que
desde el gobierno no se autorizo la derivación, gracias a la difusion del caso en
Radio Uno, varias personas se acercaron a brindarle ayuda.
La joven madre pidió a la Gobernadora que se ocupe de la
salud, ya que este tipo de traslados necesitan autorización y sin lo cual si no
es efectuado de forma inmediata corre riesgo la vida del enfermo.
Hasta el momento los padres se están haciendo cargo de todos
los gastos, pero requieren de la ayuda de toda la comunidad
Los teléfonos de los papás son (02901) 15469930 y (02901)
15469994, ellos manifestaron que no quieren que nadie les regale nada, sino que
para juntar la plata, estan vendiendo empanadas.
La de hoy es una crónica que se filtra por las fisuras que abrió la muerte de un adolescente en el blindaje que oculta otro presunto caso de mala praxis en el Hospital de Trelew. El chico tenía solo catorce años y concurrió a la consulta médica por un dolor de muelas. Jamás nadie podría haber imaginado que esa mínima demanda de salud iba a labrar un destino trágico: Fue al centro asistencial de Trelew buscando alivió para una dolencia menor y poco después murió en el hospital Garraham de Buenos Aires. La versión oficial, semioficial o más cómoda, adjudica el desenlace a un zarpazo de la tuberculosis; al menos lo trataron por esa patología. Otros, entre quienes estarían los médicos del Garraham, sospecharían que la muerte sobrevino por los efectos de ese tratamiento originado en un diagnóstico equivocado. Kevin, así se llamaba el adolescente boliviano que vivía con su familia en la localidad de Gaiman, quizás haya dejado con sus gestos postreros las señales que llevará a la Justicia a determinar la verdad de los hechos. “Cuando su salud se había quebrantado pidió que no lo llevarán a ningún hospital. Hubo que sedarlo para trasladarlo a Buenos Aires; se durmió en el avión sanitario y nunca más despertó”, recordaron sus familiares. Kevin había llegado a ese estado de deterioro a medida que le administraban la medicamentación para tratar una supuesta tuberculosis. Ese dato es probable que no tenga resonancias académicas, pero en cambio tiene el demoledor peso del sentido común. Lo que en principio se cree, y eso está investigando la fiscal de Trelew, Mirtha Moreno, es que el adolescente no tenía esa enfermedad y que el tratamiento indicado le habría provocado una patología aún más grave que finalmente lo condujo a la muerte. La Fiscalía ordenó la autopsia e inició una investigación. Los abogados de la familia admiten que no será fácil desgarrar el manto corporativo que protege en este caso a los médicos, aunque deslizaron que los funcionarios judiciales que tomaron el caso tienen experiencia en investigaciones de mala praxis, lo cual no es poco para atravesar las barreras que seguramente enfrentarán. La universidad no solo adiestra técnicamente a quienes por allí pasaron, también entrena el pensamiento y brinda una formación humanista. ¿Qué más necesita un médico que además dispone de infraestructura y equipamiento sanitario?. La Justicia llegará a una conclusión legal, pero más allá de esa resolución, la muerte de Kevin debería ayudar a reflexionar sobre el compromiso que asume cada uno con su profesión. Nosotros, desde el periodismo, vamos a contar la verdadera historia de esta tragedia.
Entraron a las patadas, volteando las puertas de las oficinas y de un consultorio, y golpearon al gerente.
"Hay
que matarlos", gritaban los parientes y amigos de Silvana Edith
Calvimonte (42), refiriéndose a los médicos Sergio Echabarri, Florencia
Chocobar y Jorge Flores, que la asistieron cuando estuvo internada en
el hospital de Salvador Mazza.
Ayer,
alrededor de las 10, no más de 20 personas ingresaron de manera
violenta al nosocomio, rompiendo las puertas de la gerencia y la del
consultorio de guardia, donde se encontraba el doctor Jorge Flores,
titular del establecimiento, atendiendo pacientes. Se le fueron encima,
lo agarraron a trompadas, lo voltearon al piso y lo patearon sin piedad.
Acusan de mala praxis a tres profesionales que atendieron a una mujer diabética que después falleció en Tartagal.
Desesperada, una enfermera llamó a la Gendarmería pidiendo auxilio porque la golpiza no cedía y temió por la vida de Flores. En
tanto, el médico Sergio Echabarri logró salir del edificio con ayuda
policial y su colega Florencia Chocobar fue rescatada por la Policía,
que la ocultó en una salita donde estaba trabajando.
Los
atacantes fueron desalojados del edificio por efectivos de Infantería,
que quedaron custodiando el lugar. Sin embargo, una veintena de
personas, encabezadas por Delicia Ivon Calvimonte (29), hermana de la
paciente fallecida, y Juan Arturo Bergeire (49), el viudo, se quedaron
en la puerta del hospital con carteles pidiendo que los médicos fueran
desafectados del nosocomio. Solicitaron la presencia de un juez bajo
amenaza de que, en caso de que no ocurriera, incendiarían el
establecimiento y las dos ambulancias.
La tensión llegó a tal punto que los vehículos de salud fueron sacados de la ciudad y los pacientes, evacuados hacia Aguaray. Intervino
la jueza Correccional de Garantías 2 de Tartagal, Sandra Sánchez, quien
les explicó a los familiares que la investigación por la muerte de
Silvana estaba en curso y que debían dejar que actuara la Justicia. Sin
embargo, hasta anoche no se habían retirado del lugar.
Cómo comienza la historia
Todo
empezó cuando murió Silvana Edith Calvimonte (42, madre de 9 hijos). Le
habían extraído unas muelas en Bolivia, tras lo cual, ya en Salvador
Mazza, comenzó con un cuadro infeccioso. Concurrió al hospital donde le
suministraron antibióticos y calmantes. El 26 de julio fue internada,
pero como no respondía al tratamiento, el viernes 31 la derivaron al
hospital de Tartagal. Allí la drenaron, pero ya su cuadro era muy grave
y falleció de una sepsis (infección generalizada). Calvimonte padecía
de diabetes. Sus familiares, inmediatamente después que la sepultaron,
concurrieron a los medios acusando de mala praxis a los médicos
intervinientes y pidiendo que los echen.
Procesaron al médico Zabala por el fallecimiento de José Vega
jueves, 30 de julio de 2009
General Pico (Agencia) - El juez Horacio Tolosa, titular del Juzgado Penal Nº 1 de esta ciudad, procesó en las últimas horas al médico Juan Carlos Zabala por “homicidio culposo”, a raíz del fallecimiento del vecino Adán José Vega que se registró en abril pasado, como consecuencia de un presunto caso de “mala praxis”.
Zabala también fue inhabilitado “provisoriamente” por el magistrado para realizar guardias médicas en cualquier tipo de establecimiento, público o privado. Hasta el momento el médico se desempeñó en la Clínica Regional.
José Vega falleció en horas de la mañana del domingo 19 de abril, al sufrir un “infarto agudo de miocardio”, tras esperar alrededor de nueve horas por una correcta atención médica de Zabala.
Vega acudió a la Clínica Regional en la noche del sábado 18 de abril debido a sufrir un fuerte malestar y, según declararon luego sus familiares, en el servicio de guardia se encontraba el cirujano Zabala, quien le ofreció una pésima atención al trabajador gastronómico, y lo envió de regreso a su casa, con una medicación que sólo servía para aliviar una descompostura estomacal. Incluso Vega habría sido “maltratado e insultado” por el médico.
Así, Vega debió aguardar por una correcta atención médica hasta la mañana siguiente, cuando fue ingresado a Terapia Intensiva, pero entonces ya su estado era irreversible y no pudo sortearse el fatal desenlace.
La denuncia judicial fue radicada el martes 21 de abril por familiares de la víctima, y dos días más tarde declararon ante el juez Tolosa la esposa de Vega y uno de sus hijos.
Tras reunir esos testimonios, el titular del Juzgado Nº 1 solicitó la exhumación del cadáver y una autopsia que practicó el médico forense Juan Carlos Toulouse, quien posteriormente remitió un contundente resultado que derivó en el reciente procesamiento del médico Zabala. ____________________________________________________________________________________
EL CENTRO MÉDICO SAN LUCAS ENFRENTA UN EMBARGO DE 600 MIL PESOS
Se trata de un juicio por mala praxis que quedó firme al no contestarse la demanda.
El Centro Médico San Lucas de Gualeguaychú se encuentra embargado por
unos 600 mil pesos, en el marco de un juicio por supuesta mala praxis
médica.
El sanatorio privado resolvió poner para el embargo al edificio ubicado en calle Urquiza, frente a la plaza San Martín.
Según trascendió, la resolución del juzgado Civil número 2 de
Gualeguaychú quedó firme porque el Centro Médico no contestó la
demanda, aunque esto habría sido consecuencia de un error de un abogado
de la compañía aseguradora que cubre al sanatorio en los eventuales
juicios de mala praxis.
Se trata del caso de una mujer internada el lunes 26 de marzo de 2007
para una cirugía programada ginecológica- una histerectomía total-
realizada por dos cirujanos con anestesia general.
El caso incluyó un error médico en la primera cirugía (sutura de vejiga
por rotura de la misma por el cirujano ejecutante), y luego –lo más
grave-, sufrió una transfusión de sangre equivocada.
Después de una larga pesadilla, siete operaciones y la necesidad de que
le realizaran diálisis, la mujer terminó con una insuficiencia renal.
Luego de la primera operación, al día siguiente, la paciente expresó
que había pasado muy mal con taquicardia, palpitaciones, mareos y
disminución del volumen urinario.
Al día siguiente, la mujer sufrió un aumento de la temperatura
corporal, por lo que se solicitaron análisis y una ecografía abdominal,
tras lo cual se determinó que existía una anemia postoperatoria y debía
realizarse una transfusión sanguínea.
Posteriormente, a la mujer le dieron el alta domiciliaría, pero ella
siguió con dolores, náuseas y vómitos, situación que empeoró con el
correr de las horas, ante lo cual otro médico, que dispuso una nueva
internación y posible cirugía por obstrucción abdominal.
En esa circunstancia se detecta un importante coágulo sanguíneo. Al
salir del quirófano, la mujer comenzó con fiebre, taquicardia, temblor,
color amarillo, luego casi verdoso mareos e hipotensión, tras lo cual
la paciente fue derivada al Centro de Terapia Intensiva del sanatorio
Agos.
Allí, el jefe de Terapia Intensiva, el doctor Luis Castillo interpreta
el caso como una insuficiencia renal aguda causada por la transfusión
sanguínea intraoperatoria en sala de quirófano es decir transfusión de
sangre no compatible con la de la enferma.
En el sanatorio Agos fue operada por tercera vez el 23 de mayo, casi un
mes después de la primera intervención. Fue operada por un cuadro de
obstrucción abdominal.
Se asegura más allá del error médico inicial y de otras falencias que
se apuntan, el caso se agravó por la transfusión de sangre
incompatible. Se sabe que no intervinieron en el caso ni el banco de
sangre del Hospital Centenario, ni el banco que funciona en el
laboratorio Indabi, que dirige el propio doctor Castillo, sino otro
banco privado.
Se indica también que jugó un papel decisivo en la recuperación de la
mujer el médico Pablo Corfield, y que la supuesta mala praxis fue
confirmada por los doctores Castillo ,Gavión y Saad como del Centro de
Diálisis Dres. Mario Ferro, Gustavo Fraccarolli y Jorge Maradey.
En total, la mujer debió enfrentar siete cirugías, y tras haberse realizado diálisis, padece una insuficiencia renal.
Una
clínica para el tratamiento de problemas sexuales de Argentina deberá
indemnizar con 80.000 dólares a la esposa de un hombre que murió de un
infarto luego de tres años de padecimientos por daños en el pene
provocados por erecciones permanentes.
La mala práctica médica causó “el total desequilibrio psíquico del
paciente”, que tenía 44 años, dijo el juez Luis Plana Alsinet, de la
ciudad de Mendoza (oeste), en un fallo que no identifica a la víctima
ni al instituto condenado a pagar el resarcimiento en el plazo de diez
días.
Hace diez años, la víctima padecía problemas de eyaculación precoz, por
lo que acudió a la clínica “entusiasmado por la fuerte, insistente y
frondosa publicidad que aparecía en todos los medios de difusión” para
el tratamiento de problemas sexuales.
La equivocación
En el instituto “se equivocaron” al darle una inyección de 30
mililitros de una sustancia “sin explicación de qué se trataba”, lo que
le provocó una inmediata “erección total del pene” que cedió al cabo de
doce horas, dice el fallo.
Luego de una segunda inyección de 20 mililitros de esa sustancia, el
paciente volvió a sufrir “priapismo”, como en medicina se llama a la
erección sostenida y dolorosa del pene de más de cuatro horas de
duración.
Los médicos le administraron “aspirinas y hielo” y le hicieron hacer
ejercicios físicos sin lograr revertir el doloroso priapismo, por lo
que el paciente fue llevado a una clínica de Buenos Aires donde lo
sometieron a una operación de “punzamiento, sangrado y limpieza” de sus
genitales que no solucionó el problema.
El hombre murió en 2002 de un infarto “posiblemente por toda la problemática por la que atravesaba”, apuntó el magistrado.
Confirman denuncia por supuesta mala praxis en la Chutro
El
fiscal Sandoval señaló que los acusados son tres médicos. El caso se
refiere a una operación de vesícula de una persona que falleció.
Redacción LAVOZ.com.ar
El fiscal Gustavo Sandoval confirmó hoy que existe una denuncia por
supuesta "mala praxis" contra médicos de la Clínica Chutro de la ciudad
de Córdoba por la muerte de Pedro Morata, de 54 años, ocurrida el
pasado miércoles.
"En virtud a eso se renuevan los allanamientos y las
imputaciones, a uno de los médicos a los fines de que puedan ejercer el
derecho de defensa", explicó el funcionario judicial a Mitre 810.
"La imputación, concretamente, va dirigida a tres personas.Por
ahora hay una sola y en el día de la fecha voy a resolver la imputación
de los otros dos médicos. Y aclaro, reitero esto, sinceramente es un
caso de mala praxis, lo que significa un análisis de la prueba
conjuntamente con la autopsia, historia clínica, … muy técnica",
precisó.
Según Sandoval, la denuncia se refiere a "una operación" que sería "de vesícula" y en la que se habría tocado los intestinos.
El fiscal se excusó de dar mayores precisiones por el estado en que se encuentra la causa.
Posadas. A dos meses de la
muerte de Marina Aspeleiter (19), sus familiares, amigos y vecinos se
movilizaron pidiendo “justicia y verdad” por el centro de la ciudad. Con
expresiones de dolor y tristeza, y exclamaciones como “viva Marina”, marcharon
desde el Mástil de Posadas, siguieron hasta Salud Pública y finalizaron la
movilización en la Fiscalía Nº 3, que tiene a su cargo la causa. La joven
murió en el hospital Ramón Madariaga el 19 de marzo pasado, cinco días después
de dar a luz a la beba que pusieron por nombre Luzmila. Para los familiares se
trató de una mala praxis del cuerpo médico lo que provocó la muerte de la joven
del barrio Ñu Porá. Aún con el dolor a flor de piel y sin encontrar
respuestas sobre el hecho, Cristian Robra, esposo de Marina y padre de la beba,
dijo que el reclamo principal es por justicia. “Lo único que queremos es
justicia por Marina, nunca esperé que me tocara algo así, pero ahora tengo que
pensar en la bebé y en que se haga justicia”, dijo el joven viudo en diálogo con
El Territorio. Por su parte, Miguelina Kinchuk, madre de Marina, con su nieta
en brazos, relató que el día en que estaba programado el parto, “Marina estaba
bien, entusiasmada, saludable, nunca tuvo problemas y después del parto, hablé
con ella y me dijo que le habían maltratado mucho, que un médico se subió arriba
de ella y le apretó la panza. Mi hija no se merecía tener ese final”, expresó la
mujer, quien junto a su yerno encabezó la marcha. El esposo de Marina,
oriundo de Garupá, indignado, comentó que “los médicos que la atendieron ese día
no dan la cara y no nos explican nada”. “No puede ser que esto pase, tiene
que haber justicia, Marina entró caminando, sana y salió muerta”, dijo
acongojado Antonio, tío de la joven, mientras sostenía una pancarta. Unidos
por el recuerdo de la joven y con el clamor de “justicia y verdad” el día 20 de
cada mes los familiares realizarán marchas de protesta para tratar de este modo
encontrar respuestas o que los profesionales que la atendieron se apiaden y
expliquen qué pasó ese día. Los familiares de la joven enviaron copias de los
estudios clínicos a médicos particulares en Buenos Aires para conocer si hubo
mala praxis, más allá de los resultados de la autopsia. “Queremos conocer eso,
porque tememos que acá quieran tapar algo”, dijo Cristian.
Los familiares de Verónica Paz se manifestaron frente a la maternidad
Hubo tensión en una marcha de protesta
Denuncian que la joven, que dio a luz una nena el lunes último, murió por una mala praxis.
Los familiares de la víctima durante la marcha realizada.
Con una fuerte presencia policial, familiares, amigos y vecinos de la
joven Verónica del Carmen Paz, quien falleció el lunes último horas
después de haber sido sometida a una cesárea en la maternidad “Doctor
Faustino Herrera”, realizaron una airada protesta frente al nosocomio,
ubicado sobre calle Rivadavia. La protesta comenzó con una marcha que
nació en el barrio Villa Suaya, donde residía Verónica, quien al morir
dejó dos hijas, una de cinco años y una beba de cinco días.
Ramón Paz, padre de la joven, explicó que “ayer hicimos la denuncia
contra los doctores que le hicieron la cesárea a mi hija; estamos
convencidos de que fue una mala praxis”.
A su turno, Sabrina, hermana de la víctima, apuntó que “todo pasó muy
rápido, mi hermana se sentía mal y lo único que le dieron fueron
calmantes y los doctores no aparecieron hasta que se lavaron las manos
y la derivaron al hospital Regional, que la tuve que llevar sola”.
Insultos y pedido de justicia
Los insultos hacia los profesionales que la atendieron se hicieron
sentir por las casi cien personas que protagonizaron la marcha y la
protesta, y en un momento pidieron por la presencia del director del
nosocomio, que no se hizo presente.
Se vivieron momentos de tensión, ya que la presencia policial enardeció
a algunos familiares directos, que tuvieron que ser contenidos para que
nada sucediera y alterara el orden de la protesta, que tuvo un sólo
objetivo: pedir justicia y que se descubra la verdad.
Manifestación, denuncia y autopsia
La familia de la joven tiene previsto
realizar una nueva marcha el martes próximo a las 17. Esta vez el
destino será el Juzgado del Crimen.
“Vamos a hacer todas las marchas que sean necesarias para que se haga
justicia, y yo le pido a toda la gente que pasó por esto que denuncie,
que se anime y que denuncie porque no estará sola”, aseguró Ramón Paz,
el padre de la joven fallecida.
Por su parte, trascendió desde esferas policiales, que ya está la orden
para realizar una autopsia, que podría llevarse a cabo este lunes o
martes.
Le hizo una cesárea y le dejaron una gasa dentro de la herida.
La Cámara de Juicio Oral de Segunda Nominación comenzará a juzgar hoy a
un médico que se encuentra acusado de mala praxis, en perjuicio de una
mujer que en junio de 2004 fue sometida a una cesárea en el hospital
Regional, a quien le dejaron una gasa en las paredes abdominales, lo
que produjo una grave infección que determinó el deceso de la paciente,
según indicaron las fuentes.
Se trata del doctor Guillermo Ernesto Mulki, quien está acusado del
supuesto delito de homicidio culposo en perjuicio de María Rosa Molina,
hecho por el que será asistido legalmente por el abogado Aníbal
Aguirre, en tanto que los doctores Ariel Peralta Bernasconi y Walter
Emilio Trejo serán los representantes de la parte querellante y parte
civil damnificada.
El letrado Fabián Humberto Ponce, por su lado, será quien ejerza la
representación de la parte civil responsable, en este caso el Estado
provincial, según se precisó.
El hecho imputado
Según la denuncia efectuada por Ramón Oscar Cejas, su esposa fue
sometida a una cesárea el 14 de mayo de 2004 y dio a luz a un varón,
quedando internada en el hospital Regional dos días. Encontrándose en
su domicilio, la mujer se descompensó por lo que fue llevada de nuevo
al hospital Regional donde quedó internada unos días, tras lo cual se
retiró con un alta voluntaria. Sin embargo, al otro día comenzó a
sentir fuertes dolores, por lo que la llevaron a un sanatorio.
Allí la vio un ginecólogo quien ordenó una nueva internación, pero en
el hospital Regional, donde fue operada a la noche por los doctores
Beunetti y Avellaneda, a raíz de la infección que tenía debido a que
tras la cesárea le habían dejado una compresa (gasa) entre las paredes
abdominales. Su estado se agravó por tener abierta la herida y contraer
pulmonía hospitalaria. Fue operada de nuevo el 9 de junio de ese año,
pero días después falleció.
Marcha en reclamo de justicia al Hospital Mi Pueblo
29/02/2009
Familiares
y amigos de Julia Ernestina Mercado, una joven de 24 años que falleció
hace 6 meses en el Hospital Mi Pueblo, de Florencio Varela, después de
dar a luz a mellizos, marcharán hoy a las 16.30 hasta el nosocomio para
reclamar justicia ante un presunto caso de mala praxis.
Los
familiares aseguran que "fue un caso de mala praxis, por eso hay una
causa legal, pero desde que ocurrió, no nos dejaron tener acceso a la
historia clínica en el hospital y a seis meses de su muerte, no sabemos
nada".
Según relató su prima "Julia fue al hospital el 25 de
agosto a un control. Como encontraron que uno de los bebés estaba
sentado y tenía contracciones, la mandaron a una cesárea".
Dos intervenciones
"Los
chicos nacieron bien, pero ella a los dos días empezó a tener fiebre y
estaba muy hinchada. Entonces, el 28 de agosto, deciden hacerle una
segunda intervención a las 8 de la mañana porque parecía que había
quedado restos de la cesárea. Finalmente no encontraron nada. Pero la
autopsia dio como resultado que sí había quedado algo", explicó.
Los
familiares aseguran que se trata de "mala praxis" y por ello "marchamos
desde la casa de Julia en el barrio San Nicolás hasta el Hospital Mi
Pueblo de Florencio Varela, para exigir justicia".
La
movilización partirá de la calle Río de Janeiro 737 a las 16.30 y de
allí irán por la calle Independencia, Paso de la Patria, San Martín y
Sarmiento.
Dramático testimonio de una mujer que denuncia negligencia médica durante su parto
Sucedió
en el hospital de Feliciano. La mujer relató a Canal Once de Paraná que
el médico que la atendió se negó a practicarle cesárea. Dio detalles de
los momentos de parto y afirmó que el bebé se salvó de milagro porque
“estaba morado” al nacer.o
Una
mujer oriunda de Feliciano denunció impericia médica en el hospital de
aquella ciudad. Tras dar un dramático testimonio de lo que atravesó
durante el parto, acusó a un médico y a profesionales del nosocomio de
no haber actuado de la manera correcta.
Julieta
Alegre relató a Elonce TV que la internaron el viernes y “el médico
recién llegó el sábado a las 10 de la mañana. Me puso goteo porque me
faltaba dilatación. A las 12.45 rompí bolsa en la pieza. Me derivaron a
la sala de parto. Subí a la camilla, ya no sentía dolor. Le pedí al
médico que me derivara a otro lugar para que me hiciera cesárea porque
ya no tenía fuerza para nada. Entonces me contestó que yo sí podía” dar
a luz sin necesidad de intervención quirúrgica.
“Me
empezaron a masajear. Mi marido también pidió que me trasladaran porque
en Feliciano no hay anestesista ni pediatra en la sala de parto”,
continuó la mujer y afirmó que a paso seguido “me pusieron otro
medicamento para que dilate más rápido y me masajeaban la panza, pero
no pasaba nada. Al apretarme la panza, me daba vómitos, pero no me
querían hacer cesárea porque supuestamente las programan y no hacían
caso de derivarme a Concordia”, aseveró.
Al
proseguir detallando lo ocurrido, Alegre contó que posteriormente
“llegó otra enfermera que se subió sobre mí, puso sus rodillas en mi
panza y el doctor me fracturó una costilla. Lo empujaron y salió la
cabeza de mi hijo que quedó dos horas y media atracado. Después salió
todo morado y no lloraba”, dijo la joven entre lágrimas.
Ante
lo ocurrido “comenzaron a darme oxígeno y se empezaron a mover para
trasladarlo a Concordia”, desde donde luego lo derivaron al hospital
San Roque de Paraná, donde actualmente el bebé se está recuperando y
“alimentándose por sonda”.
Alegre
denunció que el médico que la atendió es “Enrique Mario Yánez. Estaba
también la directora, Noemí Hoyos, que me reclamaban por qué no hacía
fuerza”. “Lo
médicos de Concordia me dijeron que hiciera juicio, porque siempre
hacen las macanas (en Feliciano) y nadie toma ninguna medida”, concluyó
la mujer. El Once Digital
Adela Gruvlan denunció que su
padre falleció en el PAMI de Rosario por mala praxis. Contó a
NOTIEXPRESS que estuvo casi 10 días internado, que no tenía la atención
necesaria y que una vez que estaba muy débil los médicos decidieron
operarlo. El señor no pasó la intervención y a los 30 minutos murió. Su
familia, entre la angustia y la indignación realizó la denuncia en
tribunales
Justicia dictaminó mala praxis en nacimiento de
niño que quedó con parálisis
“El dinero no es importante. Lo que sí importa es
lo que ocurrió con Santiago, porque tuvo mi esposa un período expulsivo de
casi dos horas, un horror, que derivó en parálisis cerebral muy severa y
parálisis motriz. Hace 4 años y ocho meses que con mi esposa nos turnamos
para traer a Santiago a Posadas a rehabilitación. Santiago no habla, no come,
no se para. Tiene problemas para dormir, duerme dos horas y se mantiene
despierto cinco. Esto nos ha cambiado la vida a toda la familia, no solo a mi
esposa y a mi, también a nuestros familiares que ayudan para mejorar la
calidad de vida de Santiago”, indicaba.
Echenique dijo que quería “destacar que el juez ha podido llegar a este
fallo, que no tiene precedente ni jurisprudencia en el Alto Paraná y yo estoy
muy agradecido porque confié en la Justicia, gracias a médicos que
investigaron el caso y llegaron a la conclusión que hubo mala praxis. Porque
esto no es para hablar en contra de los médicos; hay médicos idóneos, pero
acá hubo mala praxis”. Confirmó que la parte acusada podrá apelar la medida,
“pero para nosotros es muy importante que hayamos podido llegar a este fallo,
porque antes de presentarme a los estrados judiciales me desalentaban
diciéndome que no iba a conseguir nada”.
Nota correspondiente a la publicación del día Lunes de 1 de Diciembre de 2008
Sociedad | (Córdoba)
2008-12-01 00:00:00 11:05 - SOCIEDAD
Una joven murió tras recibir un implante mamario
Paola
Belén Vera tenía 29 años y el viernes pasado había sido sometida a una
intervención quirúrgica en una clínica privada de Córdoba. Según la
denuncia, los médicos le dieron el alta pese a que no se sentía en
condiciones de abandonar el lugar.
Una
mujer de 29 años, murió anoche tras sufrir un paro cardiorespiratorio,
dos días después de haber sido sometida a un implante de siliconas y su
marido denunció hoy que se trata de un caso de mala praxis, informaron
fuentes policiales.
La víctima, identificada como Paola Belén
Vera, recibió el viernes último un implante de mamas durante una
intervención realizada en un quirófano alquilado de la Clínica del
Prado, en proximidades del centro de Córdoba.
Fernando Garbino,
su marido, denunció ante la policía que "la operación se realizó el
viernes por la tarde y luego le dieron el alta por la noche", aunque
"demoramos en dejar la clínica, porque ella no se sentía bien".
Garbino
recordó que "la operación fue realizada por la doctora Ana Riutort de
la Compañía Dermoestética, que para ese tipo de cirugías alquila un
quirófano en la Clínica del Prado", estimando que "por eso quizá no la
dejaron internada, para no pagar más".
Al día siguiente, el marido la llevó nuevamente a la clínica, porque Vera no se sentía bien.
"La
llamé a la doctora y me dijo que me quedara tranquilo que era por los
medicamentos que estaba tomando, pero ayer domingo ya no podía respirar
y por la noche sufrió un paro cardiorespiratorio que provocó su
muerte", explicó Garbino.
La mujer tenía una hija de dos años y medio y era la primera vez que se sometía a un implante de siliconas.
Hasta
esta mañana, ni las autoridades de la Compañía Dermoestética, del
barrio Nueva Córdoba, ni los voceros del Ministerio de Salud de la
Provincia emitieron opiniones al respecto.
Hace poco mas de un
mes, en un caso similar, falleció en Córdoba Mabel Quinteros, de 35
años, después de que se realizara un implante mamario en un instituto
privado de Nueva Córdoba, muerte que habría sido consecuencia de la
anestesia aplicada a la víctima.
PROCESAN A SEIS MÉDICOS POR LA MUERTE DEL PERIODISTA
Buenos Aires, 28 de noviembre (Télam).- La Justicia procesó a
seis médicos por el "homicidio culposo" del periodista Juan
Castro, quien murió el 2 de marzo del 2004 tras caer del balcón de
su departamento del barrio porteño de Palermo.
Los procesamientos fueron sin prisión preventiva y por el un
delito culposo, es decir, cometido sin intencionalidad.
La decisión de la jueza de Instrucción porteña Fabiana
Palmaghini recayó sobre el médico personal de Castro, Rubén
Lescano; el director de la Clínica Santa Rosa, donde el periodista
estuvo internado, Carlos González, y en la médica que autorizó su
traslado desde ese centro al SANATORIO OTAMENDI , Alejandra Abbene.
La magistrada también procesó a Diana Musache, coordinadora
médica en la clínica Santa Rosa; a Gabriel Handlarz, médico
tratante de Castro, y Alexis Mussa, supervisor de la firma MEDICUS.
Palmaghini trabó embargo sobre los bienes de cada uno de los
procesados, hasta alcanzar la cifra de tres millones de pesos.
El periodista se arrojó del balcón de su departamento del
barrio porteño de Palermo el 2 de marzo de 2004, víctima de un
delirio fatal agitado provocado por su consumo crónico de cocaína,
y murió tres días después en el hospital Fernández.
Ese fenómeno, de acuerdo con los especialistas que declararon
en la causa, "desencadena la muerte por sí mismo, aunque no se
produzca accidente alguno", por lo que en el fallo al que tuvo
acceso Télam, la jueza descarta que "Juan Castro haya tenido la
intención de terminar voluntariamente con su vida" y por ende, que
alguien lo haya instigado.
Sin embargo, sí consideró probado que los procesados privaron
al periodista "de un tratamiento standard para la adicción a la
cocaína -que incluye la internación psiquiátrica-, tratamiento que
hubiera disminuido el riesgo de una recaída".
"La acción omitida por los imputados hubiera eliminado o
reducido el peligro concretado en el resultado, y por lo tanto el
resultado es objetivamente imputable a la omisión que se les
atribuye", subrayó Palmaghini.
El 21 de febrero de 2004, Rubén Lescano requirió la
internación de Castro "para su seguridad y la de terceros" en la
clínica Santa Rosa, donde quedó a cargo de Daniel Mosca, como
reemplazante de su psiquiatra de cabecera.
El 22 de febrero, según el fallo "en circunstancias por lo
menos irregulares, se le comunica a Lescano que por decisión del
paciente dejaba de ser su médico tratante.
Al día siguiente,
Castro se retiró a efectos de realizar una interconsulta en el
sanatorio Otamendi, del que egresa con alta el 25 de febrero y
regresa a su domicilio".
"Juan Castro consiguió sin mayor esfuerzo -al serle permitido-
sortear la internación dispuesta por Lescano, para sucumbir a la
adicción que lo subyugaba", concluyó la jueza. Las presuntas negligencias de los procesados "habrían
impactado desfavorablemente en el estado de salud de Juan Castro,
y habrían disminuido la posibilidad de que recibiera el
tratamiento médico que demandaba su peligrosidad", agregó. Todos ellos "tenían la obligación de evitar que el peligro se
materializara...
De tal suerte, sus inactividades resultan
equiparables a la causación positiva imprudente de la muerte de la
víctima", remató Palmaghini al dictar los procesamiento
Mañana en Mar de Ajó - Marcharán para exigir cambios en el sistema de salud
Con
el mensaje “no le des la espalda a la vida, marchemos por una salud
mejor” familiares de Giselle Banderas, Fabián Ramírez y Celeste
Claverie encabezarán mañana una marcha hasta el hospital de Mar de Ajó
para pedir “un cambio contundente” en el sistema de salud municipal.
Una vez más exigirán la renuncia de los funcionarios del área y
convocan a participar “a todo el pueblo de La Costa, pero también al
Intendente y a los concejales”.
Guillermo
Banderas es el papá de Giselle, la estudiante secundaria que falleció
en el hospital de Mar de Ajó al regresar de su viaje de egresados a
Bariloche. “Mi hija murió por abandono de persona, por mala praxis
–dice Banderas- Los involucrados son la doctora Hankowics, el enfermero Maldonado y el director del hospital, el doctor Muñoz”.
“Esta
marcha la organizan en conjunto las tres familias que sufrimos la misma
consecuencia –explica- la misma desgracia. Nos reunimos y nos
convocamos para marchar juntos por un cambio contundente en la Salud. Es un problema de todos y esperemos que la gente de La Costa nos respalde y nos acompañe en nuestro dolor”.
María
Ramírez es la hermana de Fabián Ramírez. “Fabián fue una víctima
reciente en el hospital de una negligencia y también de abandono de
persona –asegura- por eso quiero convocar a la gente para que se sume a
esta marcha; porque estamos luchando por la salud de todos nuestros
hijos. Será desde el monumento a San Martín de Mar de Ajó y nos
dirigimos hacia el hospital, con una marcha tranquila para reclamar lo
que en realidad necesitamos reclamar”.
Banderas
explica a Pionero que, aunque piden la renuncia de la secretaria de
Salud, Nora Vázquez, no pretenden generalizar la protesta hacia todos
los funcionarios municipales.
“El cambio que pedimos es un cambio en la Salud –remarcó- Y no sólo convocamos a la gente, al pueblo de La Costa,
porque es un problema de todos, sino que también convocamos a nuestro
Intendente, que nos acompañe, que nos escuche; al secretario de
Gobierno; a todos los concejales del partido de La Costa, tanto del oficialismo y de la oposición, para que nos acompañen en nuestro dolor y escuchen nuestro pedido y necesidades”.
“Nuestros hijos siguen muriendo –enfatizó Banderas- Mi caso ya lleva más de dos años,
ocurrió en la anterior gestión, de Juan De Jesús. Estamos a dos años y
un mes y siguen ocurriendo las cosas con los mismos funcionarios de la
anterior gestión. Lo que solicitamos, lo que pedimos, lo que imploramos
es que nos escuchen y que se acerquen a escuchar nuestro pedido”.
“El cambio en la Salud es lo que necesitamos. Es un problema de todos que hoy padecemos y necesitamos el apoyo de todos”, sostuvo el padre de Giselle.
Lo
que pide este grupo de vecinos es un cambio, una mejora en el sistema
municipal de salud, pero también un recambio de funcionarios urgente en
el área.
“Estamos
convencidos de que la negligencia, la impunidad y el olvido forman
parte de estos funcionarios que ya llevan muchísimo tiempo en el área
de Salud. El área de Salud es una cosa muy
delicada en la que nuestros hijos, nuestros padres, nuestros abuelos
mueren en el hospital de Mar de Ajó, por mala praxis, por abandono… por
un montón de consecuencias”.
“Después
de la negligencia viene la impunidad –señaló Guillermo Banderas- porque
se tratan de tapar los casos de una manera terrible. El cambio en la Salud
tiene que ser rotundo y por eso vamos a pedir la renuncia de la doctora
Vázquez, del señor Rossi, que creemos nosotros que le hacen mucho daño
y nos están haciendo mucho daño”.
Casos que no se difunden
María
Ramírez señala que en los hospitales “no hay buenos tratos, hay mucho
abandono, así sea del paciente que va por un resfrío hasta el que va
accidentado o lo que sea. Si no llegás en una ambulancia no te
atienden, te dejan en el hall esperando”. Menciona el caso de una amiga
“que tuvo un accidente en la moto y la dejaron en el hall esperando más
de media hora con toda la pierna ensangrentada y lamentablemente uno
tiene que llegar, gritar y hacer todo un movimiento para que atiendan
por lo menos medianamente y, así y todo, atienden a los pacientes pero
de mala gana y de mal humor”.
Los
familiares sostienen que hay muchos casos que no se conocen, que “nunca
nadie los difundió porque hay gente que tiene más bajos recursos que
los nuestros y muchas veces no los escuchan. Y como todo. Tratan de
tapar absolutamente todo”.
Hace pocas semanas otro grupo de vecinos había pedido la renuncia de la Secretaria del área, Nora Vázquez, frente a la Municipalidad. Esta vez los dos grupos se unirán en el reclamo que se realizará en Mar de Ajó.
Interés General| Denuncian presunta mala praxis en el Hospital de Niños
"Dijeron que su dolencia era estomacal y murió por una infección generalizada"
Un
vecino de Los Hornos denunció que su nieto fue mal diagnosticado. El
chiquito tenía un año y ocho meses. La semana pasada murió a raíz
de una infección que comenzó en uno de sus pulmones. Hizo una
presentación judicial
Santiaguito
era inquieto, tierno y hermoso como cualquier otro niño de su edad.
Sólo le faltaban algunos meses para soplar las dos velitas y, por
supuesto, era la debilidad de su familia. Sobre todo la de su abuelo,
Salvador Calascibetta, quien disfrutaba al verlo crecer. La vida era
bella hasta ese maldito martes -18 de noviembre- en que irrumpió una
afección. Apenas eran las 5 de la madrugada cuando sus mayores
advirtieron que el niño estaba afiebrado: le tomaron la temperatura
corporal y el mercurio acusó 38,5. Rápidos y decididos lo llevaron
al hospital de Niños Sor María Ludovica, donde según el abuelo
incurrieron en la presunta comisión del delito de mala praxis. Esto
es lo que dice la denuncia penal que realizó en la Fiscalía General de
La Plata: fueron atendidos “por una médica de la guardia -de la que
desconoce datos filiatorios- quien les refirió que era una afección
estomacal, y que le diera vía oral un líquido blanco -que el deponente
no conoce qué era- y que si tenía más fiebre le diera un Causalón”. Con
ese diagnostico, de “algo estomacal”, la familia retornó tranquila a su
vivienda de Los Hornos, pero la fiebre no cedió y Santiaguito continuó
quejándose. A las 14.30 del mismo día y con la preocupación en
aumento, resolvieron que era mejor realizar una segunda consulta, por
lo que fueron hasta el consultorio del pediatra particular, cuyo
apellido figura en la causa. Lo revisó y dio otro diagnóstico: dijo
que “podía ser” algo viral y que en 48 horas podía manifestarse la
enfermedad. Eso sí, les suministró dos cajitas de un fármaco contra la
fiebre y le prescribió una dieta. La opinión de ese profesional les
devolvió la calma, pero la dolencia siguió evolucionando, al punto de
que se repitieron los cuadros febriles y Santiaguito siguió quejándose. Maldito viernes El
viernes 21, el abuelo notó que el chiquito estaba pálido y tenía los
labios morados, por lo que una vez más lo llevaron al hospital de
Niños. Eran las 14.30 y estaba por ocurrir lo peor. La denuncia a la
que tuvo acceso Hoy dice lo siguiente: “El médico de guardia pretendía
que esperara las veinte personas que habían llegado antes (...) tras
una discusión con los empleados de seguridad del nosocomio que no le
permitían ingresar a Santiago para que los médicos lo observaran, un
médico -del cual desconoce datos filiatorios- advirtió el grave estado
del niño” y lo derivó a la sala de terapia intensiva. Recién ahí le
sacaron una placa y advirtieron que sufría una infección generalizada a
raíz de una infección en uno de sus pulmones. De inmediato le
suministraron medicación y empezaron a controlarle el ritmo cardíaco. Los
Calascibetta se vieron ganados por la angustia, y al cabo de dos horas
que parecieron eternas uno de los médicos les informó que,
lamentablemente, había fallecido. También les dijo que el cuadro no
se había gestado en las últimas 48 horas, sino que venía de antes,
aseveración que los hizo pensar en aquello de la presunta mala praxis. Ahora,
una semana más tarde, el abuelo no logra superar el dolor. Está entero
para reclamar justicia, pero se quiebra cada vez que lo recuerda
caminando en pañales por el patio, disfrutando de sus autitos o
estirándole los brazos para que lo levantara. Santiaguito era el
único hijo de un matrimonio joven (ver recuadro), y su abuelo está
absolutamente convencido de que “si la médica que lo atendió (aquel
martes) hubiera acertado en el diagnóstico, la historia sería otra”. Y
es precisamente eso lo que tendrá que establecer la Justicia.
Buscan nulificar investigación por supuesta “mala praxis”
sábado, 15 de noviembre de 2008
Autopsia: Tolosa recibió el resultado de la autopsia (practicada en
Santa Rosa por el médico forense Juan Carlos Toulouse) que halló una
doble fractura de cráneo y restos de sangre en la cavidad estomacal del
niño. El juez llamó a indagatoria al médico Paesani y lo procesó por
“homicidio culposo”.
General Pico (Agencia) - Los abogados Norberto Paesani y Armando
Tantucci, defensores del médico clínico Guillermo Paesani, apelarán en
los primeros días de la próxima semana la actuación judicial
desarrollada por el juez Horacio Tolosa, en el marco de un supuesto
caso de “mala praxis” dado en la muerte de un niño de once años de edad.
Según pudo conocer ayer El Diario, Paesani y Tantucci entienden que el
titular del Juzgado Nº 1 debió declararse “incompetente” a la hora de
investigar las causales de muerte del joven Nicolás García,
sencillamente porque la supuesta “mala praxis” se registró sobre las
21:30 horas del pasado viernes 31 de octubre, cuando todavía se hallaba
“de turno” el Juzgado Nº 5, que funciona a cargo del juez Oscar De
Marco.
La novedad se conoció ayer, luego de que Tolosa dictara el
procesamiento de Guillermo Paesani en una causa que caratuló como
“homicidio culposo”, tras recabar distinto material probatorio.
Asimismo, cabe apuntar que la autoridad judicial también ordenó
“prisión preventiva” para el médico y la suspensión provisoria de su
matrícula profesional.
Precisamente, en la mañana de ayer Guillermo Paesani se notificó del
procesamiento y los defensores comenzaron a trabajar en un recurso que,
posiblemente el miércoles próximo, elevarán al Tribunal de
Impugnaciones de la Provincia buscando “nulificar” lo realizado por
Tolosa.
Cabe recordar que Guillermo Paesani se negó a prestar declaración
indagatoria el último martes en el Juzgado Nº 1, en el marco de una
profunda investigación que se sigue a partir del fallecimiento del
niño, producido en la madrugada del sábado 1º del corriente mes.
Nicolás García sufrió un accidente en la vía pública alrededor de las
21:00 horas del viernes 31 de octubre y fue conducido a la Clínica
Argentina, donde recibió atención médica de Guillermo Paesani, quien
ordenó la toma de placas radiográficas y una rápida alta médica, por lo
que el niño regresó a su domicilio.
Lo cierto es que alrededor de las 5:00 de la madrugada del día
siguiente Nicolás García fue hallado sin vida por su padre y a partir
de allí actuó el juez Tolosa, como titular del Juzgado Nº 1, que este
mes funciona de turno.
El magistrado ordenó distintas diligencias, como el secuestro de las
placas radiográficas, la realización de una autopsia y la toma de
declaración testimonial de distintas personas, entre ellas el radiólogo
que actuó en la Clínica Argentina.
Asimismo, días atrás Tolosa recibió el resultado de la autopsia
(practicada en Santa Rosa por el médico forense Juan Carlos Toulouse)
que halló una doble fractura de cráneo -en la base del mismo y el
parietal derecho- y restos de sangre en la cavidad estomacal del niño.
A partir del contundente resultado de la autopsia, el juez llamó a
indagatoria al médico Paesani y recientemente lo procesó por “homicidio
culposo”. Pero cabe destacar que ayer los defensores dejaron trascender
que en los próximos días recurrirán al TIP para “nulificar” las
actuaciones judiciales, entendiendo que el supuesto caso de “mala
praxis” se dio durante la noche del día 31 de octubre, cuando todavía
se hallaba de turno el Juzgado Nº 5, de Oscar De Marco.
En ese marco, los abogados intentarán que el TIP declare la nulidad de
toda la prueba recogida por Tolosa, y que la investigación la realice
nuevamente el juez De Marco, a quien se le debería haber remitido las
primeras medidas investigativas.
La madre de una beba de nueve meses que se encuentra internada en el
nosocomio local denunció a una enfermera del área de pediatría.
Viedma. Una denuncia realizada en la comisaría primera de esta
ciudad da cuenta de una situación que una mujer habría sufrido en el
hospital cuando el estado de salud de su hija se habría agravado luego
de la acción de una enfermera.
Según consta en la denuncia realizada, la mujer contó que el jueves,
cerca de las 17, una enfermera se dirigió a la habitación donde su
hija, de tan sólo nueve meses, se encontraba internada para realizar el
cambio del suero y la medicación que se le suministraba de manera
intravenosa.
Al llegar la enfermera, y según la mujer, ésta le habría manifestado
que todavía faltaba para el cambio y apretó el suero, lo que habría
hecho que ingresara aire.
Por esta razón, según la denuncia, la menor habría comenzado a tener
convulsiones, a pesar de estar dormida, y se comenzó a poner morada y a
llorar; la enferma adujo que era normal y dejó la habitación.
La madre al notar que empeoraba la situación tomó a su pequeña en
brazos y comenzó a recorrer los pasillos del nosocomio hasta que
encontró a la enfermera que le dijo que se tranquilizara y le sacó de
los brazos a su beba.
Luego la enfermera se llevó a la menor a otra sala donde se encontraban
los médicos, quienes le realizaron reanimación ya que la pequeña había
entrado en paro, según manifestó la mujer.
La menor ahora se encuentra internada en el nosocomio con la asistencia de un respirador artificial.
Desde la comisaría primera se dio aviso a los médicos policiales,
quienes se encuentran estudiando la situación para comprobar si todo se
debió a una mala praxis o no, ya que la menor se encontraba internada
por un virus, pero no tenía un diagnóstico certero de cuál era la
enfermedad que la atacaba.
La menor fue trasladada desde General Roca el pasado lunes y desde
entonces se encuentra en el nosocomio local bajo el cuidado de los
profesionales.
Todo sucedió en el Hospital Zatti el jueves por la tarde.
EL DIA Policiales 10/08/2008
Médico platense a juicio por la muerte de un niño
Ocurrió en junio del año 2001 en el hospital de Niños de La Plata
Un
médico platense enfrentará esta semana un juicio oral en el marco de
una causa en la que se investiga la muerte, por presunta mala praxis,
de un menor de 7 años en el Hospital de Niños de La Plata, señalaron
fuentes judiciales consultadas por este diario.
Las mismas
fuentes indicaron que el debate oral se llevará a cabo el miércoles y
jueves desde las 9 de la mañana, en los Tribunales Penales de La Plata,
en 8 y 56. Allí se intentará develar si efectivamente el niño falleció
como consecuencia de una intoxicación medicamentosa -Síndrome de
Lywell-, y si ésta fue provocada por el accionar profesional del
acusado.
El médico imputado por presunta mala praxis es Ricardo
Evel Sabbione, de 58 años, quien será juzgado por el Tribunal Oral V de
La Plata, integrado por los jueces María Isabel Martiarena, Horacio
Alberto Nardo y Carmen Rosa Palacios Arias.
En el requerimiento
de elevación a juicio, la fiscal María Scarpino sostuvo en relación a
la responsabilidad penal de Sabbione que "en primer lugar diagnosticó
en forma errónea y apresurada un cuadro de epilepsia...".
"Su
obrar fue apresurado -agrega la fiscal- ya que no contó al momento de
evaluar la patología que presentaba el menor Matías Filhol con todos
los estudios que en forma previa había mandado a realizar y con los
cuales debía contar indefectiblemente para llegar a ese diagnóstico...".
Voceros
judiciales indicaron que del debate participarán 24 testigos entre los
que hay, entre otros, médicos y peritos de distintas especialidades.
Mientras que la fiscal será Maribel Furnus y los padres de menor
fallecido, en su carácter de particular damnificado, serán patrocinados
por el Dr. Francisco Da Giau.
ETAPA INVESTIGATIVA
Cabe
destacar que en la investigación previa al debate, quedó acreditado que
el 22 de abril de 2001 Pedro Matías Filhol fue hallado por su madre en
una de las habitaciones de su casa, con un traumatismo de cráneo.
Tres
días más tarde el médico de cabecera del niño, aún sin los estudios que
él indicó previamente, le diagnosticó epilepsia, prescribiéndole un
medicamento que más tarde le habría provocado al niño fiebre,
erupciones en la piel, que afectaron el rostro y el abdomen,
comprometiendo mucosas, labios y encías.
La fiscalía entendió
que lejos de quitarle la droga antes prescripta, el médico hace un
nuevo y erróneo diagnóstico con el "indefectible agravamiento del
estado de salud" del menor.
Luego los padres de la víctima
consultaron a otro médico que ordenó el 1º de junio la internación en
el hospital de Niños. Pero ya no hubo tiempo para más: el menor, de
quien se acredita su buen estado de salud en el expediente en forma
previa al traumatismo de cráneo, falleció el 10 de junio de ese año.
La Cámara Nacional en
lo Criminal ratificó el procesamiento y embargo de 100.000 pesos
sobre los bienes a un médico como presunto autor de "homicidio
culposo", por un diagnóstico errado que habría causado la muerte
de un paciente, confirmaron hoy fuentes judiciales.
La medida dictada por el tribunal alcanzó a un profesional del
Sanatorio San José, de esta capital, que confundió un "malestar
estomacal" con el aneurisma cerebral que padecía la víctima.
La Sala V de la Cámara consideró que el médico incurrió en
mala praxis porque le dio de alta sin realizar los estudios que
permitieran precisar la enfermedad del paciente.
Según las pruebas reunidas en el sumario, la víctima
presentaba un cuadro de "hemorragia meníngea subaracnoidea
secundaria, probablemente debido a la ruptura de un aneurisma
arterial, en un paciente portador de una cardiopatía hipertrófica,
de probable origen hipertensivo".
El episodio se registró en noviembre de 2005 en el domicilio
particular del enfermo, en la localidad bonaerense de Gregorio de
Laferrere, un día antes de su fallecimiento.
Los camaristas Alberto Seijas, Carlos Alberto González y
Marcelo Lucini evaluaron informes de peritos de acuerdo a los
cuales "de haberse detectado la patología neurológica, el paciente
hubiera contado con mayores posibilidades de continuar con vida".
Los expertos consideraron que "se debió haber efectuado una
evaluación neurológica así como también diversos estudios
complementarios con carácter urgente, a fin de confirmar o
descartar una patología cerebral aguda y así establecer en forma
precoz un diagnóstico de certeza y su tratamiento".
Caso Thiago: 14 profesionales serían citados por la justicia
El doctor Osvaldo Mendez confirmó que Día X Día Radio que el juez le
requirió referencias domiciliarias de esa cantidad de agentes del SAMCo
para emitir las citaciones. No realizó evaluaciones técnicas del caso y
dijo que espera las decisiones judiciales y del ministerio de salud.
Enrique Martí no ocultó su dolor pero entendió que es un tema médico y
no del Consejo de Administración. Para el jueves a las 17 los
familiares del pequeño convocan a una marcha desde el SAMCo.
"A la justicia se le entregó toda la documentación, historia clínica,
reporte de enfermería, reporte de la sala de preparto, constancia del
traslado del niño a Santa Fe, como toda otra documentación que solicitó
la justicia", recordó el Doctor Osvaldo Méndez a Día X Día Radio.
"En
forma simultánea se elevó todo eso a las autoridades del Ministerio de
Salud de la Provincia y realmente a mi no me toca hacer ninguna otra
referencia sobre el asunto, esperemos que actúe la justicia y ellos
determinarán la responsabilidad de cada persona interviniente", dijo el
profesional.
Ante la insistencia periodística, el director del
SAMCo confirmó que la justicia solicitó a esa dirección la referencia
domiciliaria de unos 14 profesionales entre médicos, médicos
residentes, obstetras, enfermeras y bioquímicos. Se entiende que la
justicia citaría a esa cantidad de personas para que declaren por la
causa.
El Doctor Méndez dijo que el lunes que se produjeron los
hechos el estaba con otras tareas que demandan su accionar directivo y
que profesionalmente él no podría haber aportado demasiado ya que no es
su especialidad.
CONSEJO DE ADMINISTRACION
Enrique Martí,
Presidente del Consejo de Administración del SAMCo dijo a EDXD que es
un tema eminentemente técnico y que no puede emitir opinión al
respecto. "Por supuesto que estamos muy dolido por el tema, nos hemos
ocupado en todo momento, fundamentalmente Ana Maria (Meiners) a partir
de la relación con algunos de los familiares de este chico, las
autoridades provinciales están muy al tanto de todo lo que ocurrió,
tienen la información oficial y esperamos la intervención de la
justicia".
LA MARCHA
Familiares del bebé fallecido
confirmaron que el próximo jueves a las 17 realizarán la marcha de
protesta para pedir justicia por Thiago partiendo desde el SAMCo hasta
el edificio municipal.
Año 13 Edición Nº 4230 Paraná - Entre Ríos - Argentina - Domingo, 7 de Septiembre de 2008
TRIBUNALES .
La chica operada en Crespo debe someterse a agotadoras sesiones de diálisis
Apelarían probation a médico que extirpó un riñón por error
La
Justicia le otorgó el beneficio al doctor Néstor Nicolaus, quien operó
a la joven oriunda de Villa Elisa. El cirujano no encontró ningún tumor
en la intervención, pero sacó “una cosa” que no sabía de qué se trataba.
Karem
Peralta tiene 19 años y desde hace un año y un mes su vida cambió
rotundamente. Ingresó a un quirófano por un supuesto quiste de ovario y
salió sin su único riñón.
Néstor Nicolaus fue el médico que
intervino a la joven en una clínica de la ciudad de Crespo, por un
supuesto quiste, pero en la cirugía –según consta en la denuncia penal
—el profesional les habría confesado a los padres de Karem, que no
encontró quiste o tumor alguno, pero que sacó “una cosa” que no sabía
de qué se trataba.
La “cosa”, no era más ni menos que el único riñón
que tenía la joven. Desde el 13 de julio de 2007, fecha en que se
realizó la intervención, la mujer debe someterse a agotadoras sesiones
de diálisis, de cuatro horas y media de duración, tres veces por
semana, en Concepción del Uruguay.
Los padres de la joven
interpusieron una denuncia penal por mala praxis contra Nicolaus, a
quien recientemente la jueza de Instrucción Número 8 Elisa Zilli le
concedió la probation. Es decir, la suspensión del juicio a prueba.
REGLAS.
Si la resolución queda firme, el médico acusado de mala praxis no
estará impedido de ejercer la medicina. Como cumplimiento de este
instituto, Nicolaus deberá realizar por el término de tres años una
serie de reglas de conducta, entre ellas, trabajos no remunerados en un
centro de salud de Crespo, que no tenga que ver con su profesión.
Además,
deberá presentarse mensualmente ante el Superior Tribunal de Justicia
(STJ) y concurrir al menos a tres cursos, congresos o jornadas de
capacitación en su especialidad médica.
Otra de las reglas dispuesta
es que por el término de un año “deberá abstenerse de realizar cirugías
ginecológicas en la provincia”, reconoció en diálogo con EL DIARIO el
abogado querellante Hernán García Guiffré.
“Nos opusimos a la
solicitud de la probation porque creemos que es una causa de
trascendencia, no sólo por el caso en particular, sino que afecta la
salud pública en general, porque el médico puede seguir ejerciendo y
atendiendo y, cumplido el plazo establecido y las reglas impuestas, no
le queda ningún antecedente penal”, indicó.
MALA PRAXIS.
Durante una de las audiencias, previo a la resolución por la cual se le
otorgó la probation al médico, el padre de la joven, Jorge Peralta,
ratificó ante la magistrada lo que el cirujano le había dicho al salir
del quirófano. “Mi hija fue sometida a una cirugía y le extirparon el
riñón equivocadamente, es decir fue una mala praxis”, dijo el hombre.
“El
médico nos dijo que había sacado una cosa y que no sabía qué diablos
había sido. Resulta que a las diez horas se supo que era el único riñón
que tenía”, relató.
Paralelo a la denuncia penal, la familia también
entabló una denuncia civil, no sólo contra el médico sino también
contra la clínica privada donde se realizó la cirugía.
El calvario de Karem
“No
es un hecho menor lo que le sucedió a Karem, porque este médico le sacó
el único riñón que tenía. Ella debió cambiar por completo su vida y
ahora depende de las sesiones de diálisis que se realiza tres veces por
semana. Incluso, debió abandonar por completo sus estudios
universitarios. La esperanza que tiene es que se le pueda realizar un
trasplante de riñón, por lo que está en lista de espera”, detalló el
abogado.
“Ella nunca tuvo problemas renales, pese a que nació con un
riñón menos. Inclusos, están los análisis que le hicieron antes de la
operación y los valores eran normales. Ahora, en caso de que consiga un
donante deberá seguir un riguroso tratamiento”, indicó.
Karem se
encuentra en lista de espera en el Incucai. “El padre tenía la
esperanza de poder donarle uno de sus riñones, pero los estudios
determinaron que no era compatible, por esa razón ahora está en
espera”, acotó García Guiffré, al tiempo que confesó que la joven está
sufriendo no sólo desgaste físico, porque las sesiones de diálisis se
las realiza en Concepción y ella vive en Villa Elisa, sino también
psicológico.
Arroyo Seco: denuncian por mala praxis fatal a un médico
María
Martínez, hija de la víctima, aseguró que un profesional del hospital
de esa localidad le inyectó penicilina a su madre a pesar de que sabía
que era alérgica. Familiares realizaron un escrache frente al centro de
salud porque "el responsable sigue trabajando”
Familiares
de una mujer que falleció en un hospital de Arroyo Seco realizaron este
martes una manifestación frente al centro de salud para denunciar que
el médico que habría cometido una mala praxis fatal sigue en actividad.
María
Martínez, hija de Clementina Silva, aseguró que su madre falleció el
pasado 20 de mayo luego de ingresar al hospital con fiebre. Según su
relato, el profesional que la atendió sabía que la mujer era alérgica a
la penicilina pero de todas formas le inyectó ese antibiótico y la
reacción terminó siendo fatal.
“El doctor sabía que mi mamá era
alérgica porque consta en un parte que él firmó y así lo declaró una
enfermera en la causa”, dijo la mujer a Rosario3.com. “Lo peor de todo es que ya hay un antecedente parecido con un chico y en este momento está de guardia”, agregó.
Desde
la comisaría 27 de esa localidad, donde se presentó la denuncia,
confirmaron el hecho y afirmaron que la protesta de este tarde se
realizó “con tranquilidad y los familiares acordaron con el director
del hospital realizar una reunión mañana a la mañana para discutir el
tema”.
Silva tenía diez hijos y era pescadora. Por eso el titular
de ese sindicato, Juan Carlos Billareal, acompañó el reclamo de los
hijos en el hospital y reclamó “una respuesta urgente de las
autoridades” ante lo que consideró un caso que puede compararse con el
supuesto anestesista imputado por homicidio simple de una chica de 18
años en Buenos Aires. “Ya pasó un tiempo de la denuncia y hasta ahora
nadie reaccionó, eso nos preocupa”, señaló.
Patagonia Argentina (CRD) | Martes, 26 de Agosto de 2008
SUS DOS HIJOS TENIAN APENDICITIS, PERO DEBIERON OPERARLOS DOS VECES. EN UNO HALLARON UNA SONDA ENREDADA
Madre denuncia a médicos caletenses por mala praxis
Las cirugías fueron realizadas en la clínica privada Cruz del Sur,
donde los menores debieron ser sometidos dos veces a quirófano, la
primera vez para que les extrajeran el apéndice y la segunda para
corregir los errores de la intervención anterior.
Caleta Olivia (agencia)
Según
los dichos de Eva Alvarado, quien concurrió a Diario Patagónico para
dar cuenta de esta situación, su hija mayor (18) fue operada el jueves
14 y el domingo 17 el menor (10), pero ambos debieron regresar a
quirófano el lunes 18.
En el caso de la chica, porque se había
infectado un absceso del apéndice que al parecer pasó desapercibido a
la vista de los profesionales, en tanto el varón debió volver porque
dentro de su vejiga había quedado una sonda de 15 centímetros
completamente enredada.
“Mi hija fue operada el jueves 14 de
agosto por los doctores Del Carpio y Gutiérrez, pero después sufrió un
desmayo porque resulta que tenía una infección galopante porque le
habían dejado un absceso y por eso el domingo entra otra vez a
quirófano para que se lo saquen”, sostuvo la mujer.
Ese día,
paralelamente, el segundo de los hijos de la mujer también se
encontraba en el postoperatorio luego de que al igual que su hermana,
estos profesionales de la salud le extirparan el apéndice, aunque con
complicaciones aún mayores.
“En un día tuve a mis dos hijos en
el quirófano por segunda vez”, cuestionó Alvarado, quien se mostró en
todo momento decidida a llevar el caso a la esfera judicial.
“Mi
hijo se despierta de la operación, pero no le pueden sacar la sonda. Se
la tironearon durante doce horas y se enojaban porque él gritaba y
pretendían sacársela por el pene sin saber que tenía un nudo adentro”,
dijo la mujer entre lágrimas, al tiempo que mostraba la sonda que
retiraron del cuerpo del niño.
“Tuvieron que sacarle la sonda
con una nueva operación, llamar a un médico urólogo de otro sanatorio
que encima cometió el ‘error’ de darme la manguerita llena de nudos”,
explicó la madre de los chicos que además denunció que los
administradores del nosocomio “pretendían que yo les pague de nuevo las
operaciones y anestesias”.
Por otra parte, la mujer sostuvo que
su intención es de ahora en más hacer “que la comunidad entienda que no
hay que quedarse callados porque en muchos casos la ética profesional
no existe con nuestros médicos y eso me hace pensar incluso que quizás
alguno de mis hijos no tuvo apéndice y que lo hicieron por dinero”.
“Mi
hijo es asmático y pudo haber muerto en una crisis, y si mi hija no se
desmayaba no sabíamos que tenía una infección. Yo hoy no pretendo
dinero ni nada porque las lágrimas y los gritos de mis hijos no me los
va apagar nadie, pero sí advertirles a las otras mamás”, dijo para
concluir Alvarado.
Mala praxis: entró por una hernia y le sacaron la vesícula
Una
mujer de 47 años ingresó en la clínica Dupuytrén para ser intervenida
por una hernia inguinal. Sin embargo, el cirujano realizó otra
operación. Cuando salió dijo: "Uy, me equivoqué".
El hecho ocurrió ayer por la tarde, en la clínica privada Dupuytrén, de Capital Federal. Mónica Viola, de 47 años, había
entrado al quirófano para ser intervenida por una hernia inguinal que
le causaba fuertes dolores, pero al despertarse se enteró que le habían
sacado la vesícula.
El cuñado de la damnificada, Sergio Entrocassi, denunció en C5N que "Mónica es rehén del Dupuytrén, porque no la dejan salir". Según relató, desde que le avisaron del "error", nadie se acercó a brindarles ningún tipo de contención, y tampoco quieren entregarle documento alguno.
"No te voy a dar la historia clínica, no te voy a dar ningún informe médico", le habría dicho el director del hospital al esposo de Viola, antes de partir para su casa ayer por la noche.
El cirujano encargado de la operación fue Carlos Ghione, el mismo que la había diagnosticado una semana antes.
Por su parte, Mónica, la principal víctima, relató en C5N que entró "por una operación simple", y que cuando se recuperó de la anestesia el médico le dijo: "Usted ya fue operada, pero me equivoqué. En lugar de operarla de la hernia, le saqué la vesícula". "Pensé que me estaba haciendo un chiste", señaló.
Apenas
los familiares se enteraron de lo sucedido, llamaron al 911 para hacer
la denuncia. Ahora, el cuñado de Viola aseguró que acusarán a la clínica por lesiones graves además de mala praxis, porque le generaron un "daño irreparable" a la víctima.
Lo guardó durante 7 años. Recién ahora, con el caso del anestesiólogo
Romero Hiriart caliente, puede contar lo que pasó el 27 de diciembre
del año 2000, cuando su mujer, M., ahora de 38 años, iba a parir. La
niña nació sana, pero por un descuido del anestesiólogo Luis Héctor
Amodio su esposa quedó en un estado de incapacidad total y permanente,
postrada y desconectada del mundo de forma irreversible. La condena al
anestesiólogo, a 3 años de prisión en suspenso y 4 años de
inhabilitación especial para ejercer como médico, quedó firme.
Para
evitarle todavía más problemas a su hija, el señor D. no quiere dar su
nombre ni apellido. Acompañado por su abogado, Gerardo Quirós, y con
copia de los fallos, cuenta su historia a Clarín. "Me resulta
inevitable difundir el drama de nuestra familia. Sucedió porque muchos
médicos desvalorizan lo que dicen los pacientes o sus familiares: yo vi
lo que estaba pasando, pero el anestesista decía que era algo normal".
Los
hechos. Ella rompió bolsa el 25 de diciembre. Se internaron en el
Instituto Argentino de Diagnóstico y Tratamiento. Apareció el
anestesiólogo con cara de loco. No lo conocíamos. Me dijo: Vamos a
pintarle la espalda . Lo ayudé y le dio la peridural , cuenta D.
La
nena nació bien, por parto normal. Hicieron los tests de nacimiento y
cuando volví, mi mujer me dice: Se me están durmiendo los brazos . Le
pusieron la nena encima y no pudo abrazarla. El anestesista decía que
no era nada, que era normal porque había estado pujando. Después de
llenar el certificado de nacimiento, en un momento me quedé solo con
ella y vi que tenía un color amarillento, y que el vientre le hacía un
movimiento , recuerda. Entonces buscó al anestesista para decirle lo
que pasaba:
--Si habla, está bien , dice que le contestó.
Cuando
verificó que su esposa no hablaba, el señor D. insistió. Y el médico
reaccionó, pero ya era tarde. Qué había sucedido El juez Raúl García, a
cargo del juzgado Correccional N° 8, no le reprochó a Amodio haber
errado el procedimiento. Perforó más de lo debido al aplicar la
anestesia, pero ese es uno de los riesgos de esa práctica. Cuando eso
sucede, lo normal es que se revierta el cuadro suministrando oxígeno
puro al cien por ciento , señala el fallo. Pero el anestesista no
estaba al lado de la mujer para notarlo. Si Amodio hubiese permanecido
junto a la madre, la advertencia del padre no hubiese podido ser
desatendida , dice la sentencia, dictada el 12 de agosto de 2004.
La
abandonó en forma apresurada, confiando justamente en que se trataba de
una mujer sana, que el parto había sido normal , dijo el juez. Y habló
del criterio de facilismo, sencillez y rapidez que le hizo pensar que
su trabajo había terminado.
El comportamiento poco profesional
de Amodio y las consecuencias gravísimas de su omisión hicieron
concluir al magistrado que su conducta no tiene atenuantes, y lo
condenó al máximo de la pena.
La sentencia fue confirmada el 26
de julio de 2005 por la Sala III de la Cámara Nacional de Casación
Penal, y el 12 de junio de 2007 por la Corte Suprema de Justicia ,
aporta el abogado Quirós. Queda pendiente la demanda civil por más de
seis millones de pesos , añade.
Retoma la palabra el esposo: Le
salvaron la vida y la dejaron en estado vegetativo. Los cuatro primeros
años iba todos los días a tocarle el clarinete. Pero la parte superior
del cerebro se achicó si escucha un ruido se sobresalta, porque mantuvo
los reflejos pero no tiene nada consciente. Está internada en un lugar
especializado. No está artificialmente viva, pero si hay mejoras no son
funcionales son científicas, no humanas .
-- Y la nena --Sólo si ella pide vamos a verla. Le habla, la peina. Es como si no estuviera. Como si estuviera muerta en vida.
DOLOR. LOS PADRES Y UNA FOTO DE SUS HIJOS. ELIANA ES LA DE LA IZQUIERDA.
Eliana Romero (18), Buenos Aires "Pensé que era un paciente que estaba borracho". "Le dio una inyección y murió"
Acaban
de volver del entierro de su hija mayor. "¿Eliana? Uy, tiene una
facilidad para estudiar, una memoria... Y para todo tiene una
respuesta. No la pasa por encima nadie. Es brava Eli, pero no
maleducada", cuenta Viviana, su mamá. Pero la cuenta en presente y se
nota que su muerte está bien lejos de haber sido digerida. Hasta que se
da cuenta del error: "Era", se corrige. Y todas las fichas parecen caer
juntas.
Llegó a ese quirófano por un dolor de panza que
arrancó el viernes, que fue diagnosticado como cistitis y medicado con
antiobióticos, pero que nunca cesó. Los glóbulos blancos altísimos
derivaron en un segundo diagnóstico: apendicitis. En la sala, mientras
esperaba que llegara el anestesista, sus papás la grabaron con el
celular. "Mandaba mensajes de texto a sus amigas, hacía bromas",
cuentan. Eliana adoraba su cuerpo, su cola. Por eso, en esa sala, su
único miedo real era la cicatriz que iba a arruinarle la panza. La
misma que ahora muestra su mamá Viviana (39), que fue operada de
apendicitis a los 11 años.
Lo que pasó lo cuenta Marcos (40), su
papá, empleado de una empresa de seguridad. Lo cuenta desde su casa de
material en Merlo, en la que ayer sus otros tres hijos –Florencia (16),
Javier (13) y Bianca (2)– y otros familiares lo acompañaban en
silencio. "Cuando llegó el anestesista creímos que era un paciente
borracho, venía agarrándose de las paredes". Al terminar la operación,
"el cirujano me decía 'no sé qué pasó, no se despierta', y yo le dije
'no me diga eso, no me lo diga', y me fui de la clínica. No quería
escuchar lo que me estaba por decir", dice Viviana.
Cuentan
que Eliana era de esas chicas que con una respuesta podía dejar mudo a
quien se animara a desafiarla. Estudiaba el profesorado de Historia en
el Instituto Jauretche y sus amigas eran sus profesoras. Sus papás no
podían pagarle los estudios, por eso su madrina la ayudaba. Apenas once
días antes de su muerte, Eliana había festejado sus 18 años. Era hincha
de San Lorenzo, fanática del Reggaeton y la cumbia. Además, era "como
la madre" de su hermanita de 2 años, esa nena cachetona, que ayer, en
el patio de la casa, no dejó de llorar ni con chupetines, ni con upa.
Gisele Sousa Días
Ruben Daire (38), Santa Fe "Le dio una inyección y murió"
Rubén
Daire tenía 38 años y trabajaba en la guardia de la Empresa Provincial
de la Energía. Era casado y padre de 3 hijas. "La muerte de mi hermano
ocurrió el 13 de febrero de 1998, un día antes había ido solo a la
tarde, al consultorio de este médico (Luis Romero Hiriart), ubicado en
pleno centro de Rafaela. Había leído un aviso en una revista local
donde el médico se promocionaba como especialista en combatir todo tipo
de dolores. Mi hermano sufría de muchos dolores de cabeza que no se le
calmaban con ningún medicamento y por eso fue a atenderse", según contó
a Clarín el hermano de la víctima, Marcelo Daire, también empleado de
la EPE y hasta hace dos meses secretario general del gremio de Luz y
Fuerza de esa ciudad. Luego de la aplicación de una inyección en la
columna, Rubén se descompensó y quedó en estado vegetativo y murió. Fue
trasladado a un sanatorio privado pero sólo pasó una noche. Al día
siguiente falleció , relató.
Según el hermano de la víctima, el
médico fue inhabilitado preventivamente por el Colegio Médico para
trabajar en la provincia. Ayer Rodolfo Arancibia, jefe del Cuerpo
Médico Forense de Rafaela, también confirmó la inhabilitación de Romero
Hiriart.
Consternado por remover los dolorosos recuerdos, el
hermano de la víctima le contó a Clarín que la causa penal, por
presunta mala praxis contra este profesional, primero estuvo en manos
del juez Norberto Frenquelli, quien al poco tiempo se jubiló y luego
falleció. Las actuaciones pasaron entonces al juez Alejandro Mognaschi,
quien terminó por sobreseer a Romero Hiriart por falta de pruebas. La
Justicia actuó muy mal , se quejó. Un año después del fallecimiento de
su hermano, su cuñada y su madre (ambas fallecidas) se comunicaron con
los familiares del menor Gonzalo Mellberg, en Frías, Santiago del
Estero, quien también murió por una presunta mala praxis realizada por
el mismo médico.
Paradójicamente el hermano del cuestionado
médico, Jorge Romero Hiriart, es un reconocido cardiólogo de Rafaela e
incluso, fue presidente de la Asociación Médica de esa ciudad. También
integró, meses atrás, el jurado que designó al nuevo director del
hospital público de Rafaela Dr Jaime Ferré .
Salvador Sales. Santa Fe
Gonzalo Mellberg (19), Santiago del Estero "Le perforó toda la base del cráneo"
Si
la Justicia de Frías hubiera actuado, la muerte de esta chiquita se
podría haber evitado". dice con bronca Zaira Mellberg, la mamá de
Gonzalo, un chico de 19 años que murió por presunta mala praxis el 14
de mayo de 1999 en Santiago del Estero, también luego de ser atendido
por Luis Romero Hiriart.
Zaira Mellberg tiene 70 años, vive en
Frías, una ciudad situada 150 kilómetros al oeste de Santiago, en el
límite con Catamarca. Su hijo Gonzalo, de 19, fue operado por Romero
Hiriart el 14 de mayo de 1999 y falleció 12 días después.
"Se
presentó en Frías como otorrinolaringólogo y empezó a atender en el
hospital zonal. Nosotros lo fuimos a ver porque Gonzalo, que hacía
mucha actividad física y era profesor de danzas folclóricas, tenía
dificultades para respirar. Nos dijo que debía operarlo y sacarle los
cornetes; una operación de rutina", cuenta a Clarín la madre del joven. Lo
operaron en la clínica Mitre de esa ciudad santiagueña. "Entró a las 11
de la mañana y salió herido de muerte a las 12.40, con el cráneo
perforado y tres agujeros. Le había afectado hasta el cerebro", cuenta
Zaira, madre de 4 mujeres. Gonzalo era el mimado: único varón y el
benjamín de la familia.
Zaira siente una "impotencia terrible"
al ver que Romero Hiriart siguió ejerciendo, "porque esta muerte se
podría haber evitado. Por eso voy a acusar hasta el cansancio a mis
abogados y a la Justicia de Frías, porque no se ocuparon de activar
nada; si ellos hubieran hecho justicia, la chiquita estaría viva",
agrega con mucha bronca. Se refiere a Eliana Romero, fallecida el lunes.
Según
Zaira, sus abogados de Tucumán, "los hermanos Miguel Angel y María
Antonia Dilassio, dejaron vencer los plazos procesales". Se quejó
también del primer juez de la causa, Gustavo Cejas, en Frías. Romero
Hiriart estuvo detenido en la comisaría 23 de Frías casi 3 meses el año
pasado y luego la jueza Sara María Harón, titular del Juzgado en lo
Criminal y Correccional de Frías, lo derivó al Penal de Varones de
Santiago. "Los plazos se vencieron, la causa prescribió y quedó en
libertad; la Justicia no se ocupó tampoco", relató Zaira.
"Se ve
que se ensañó con la cabeza de mi hijo porque le perforó toda la base
del cráneo. Si se salvaba, iba a quedar ciego, sordo y mudo", añadió la
mujer. Le dijo a Clarín que van a seguir en la lucha y que
habilitarán una página en Internet para difundir el caso bajo el
nombre: "Te fuiste sin decir adiós".
Para el médico fue un "accidente quirúrgico". Pero la Justicia
determinó que el profesional no actuó en tiempo y forma y subestimó un
cuadro de gravedad que terminó en muerte. Un Tribunal de La Plata
condenó ayer a tres años de prisión en suspenso y a siete de
inhabilitación a un cirujano que en una intervención laparoscópica
provocó la perforación del intestino de la paciente. La mujer falleció
casi un mes después por las complicaciones que le ocasionó esa mala
praxis.
En
un fallo unánime, los jueces Juan Carlos Bruni, Gloria Lilia Berzosa y
Emir Caputo Tártara consideraron, además, que el especialista no evaluó
correctamente las secuelas luego del error en la maniobra quirúrgica
que cometió en un sanatorio de Berisso. La mujer terminó con una
infección generalizada y después de otras dos operaciones murió el 14
de enero de 2001.
Cuando se inició el proceso judicial,
Alejandro Ariel Mayosky -el médico condenado- se fue a trabajar a
Barcelona, España, aunque regresó a la capital bonaerense para el
juicio oral.
A mediados de diciembre de 2000, a Flavia Natalia
Neves -entonces de 26 años y mamá de dos niños pequeños- le
diagnosticaron dos quistes en el ovario izquierdo. Su ginecólogo le
explicó la necesidad de extirparlos. Por eso, el 18 de diciembre a la
mañana la paciente fue operada con una aparato laparoscópico por
Mayosky, en el Instituto Médico Argentino de Berisso. Durante la
intervención y con el instrumental el cirujano le provocó una
perforación en un sector del colon descendente. Por la maniobra, no
advertida por el profesional, se inició un derrame de líquido fecal en
la cavidad peritoneal. La mujer dejó el hospital con intensos dolores y
un abdomen inflamado, según explicó su madre a los jueces.
Dos
días después la paciente regresó con un agravamiento del cuadro.
Mayosky esperó 24 horas para derivarla otra vez al quirófano y
realizarle una resección en la parte del intestino afectada y lavado de
la cavidad abdominal. Con informes médicos, los jueces establecieron
que en ese punto el especialista también se equivocó, porque omitió
aplicar una técnica aconsejada para esos casos. Neves se agravó y fue
derivada a un sanatorio de La Plata, donde a pesar de otras maniobras
médicas no pudo superar la infección grave que le afectó órganos
vitales.
Tengo la más absoluta convicción de que Mayosky no
actuó con la celeridad que el caso requería luego de haber cometido un
error quirúrgico , concluyó en su dictamen Caputo Tártara, uno de los
integrantes del Tribunal en lo Criminal N° 4 que condenó al cirujano.
Un
médico obstetra fue denunciado por haber colocado un DIU a una mujer
que tenía un feto con varias semanas de gestación. No sólo perdió el bebé sino que además quedó estéril
La
Justicia recibió una denuncia penal y una demanda millonaria contra un
médico obstetra que le colocó un dispositivo intrauterino (DIU) a una
mujer que ya estaba embarazada, tras lo cual no solo perdió el bebé, sino que además sufrió la extirpación del útero y quedó estéril.
La denuncia por "mala praxis médica" a la que tuvo acceso Infobae.com fue realizada por Paula Fernández contra el obstetra Ernesto García Aguirre, quien el 8 de junio del año pasado le colocó a la mujer un dispositivo intrauterino sin practicarle ningún examen previo.
Según
la presentación, que quedó radicada ante el juzgado de Garantías de San
Isidro a cargo de Diego Martínez, la mujer resultó estar embarazada,
por lo que el método anticonceptivo colocado perforó al feto y
el útero, y produjo una hemorragia e infección que obligó a los médicos
a extraerle el órgano.
El abogado de la mujer, Gregorio Dalbón, hizo extensiva al sanatorio donde se atendió la demanda civil en la que se reclama un millón de pesos, según explicó el letrado.
Pérdidas y dolores La mujer sufrió terribles padecimientos luego de la colocación del DIU, que comenzaron con fuertes dolores que la obligaron a concurrir a la guardia del Sanatorio Trinidad Mitre, en donde se le extrajo el dispositivo.
Como
el día siguiente continuaba con los dolores y pérdida de sangre, la
mujer se comunicó con su ginecólogo García Aguirre quien le sugirió
concurrir nuevamente a la Guardia del sanatorio.
Debido
a la hemorragia, la mujer fue internada en terapia intensiva, donde le
diagnosticaron "Shock séptico ginecológico y perforación uterina", según dice la denuncia.
Los hechos El 11 de junio el médico denunciado le practicó una histerectomía (extracción
del útero) y luego de la intervención se acercó al marido de la mujer y
le preguntó si sabía que su esposa estaba embarazada .
El marido respondió "no, doctor, si ella se había colocado el DIU a efectos de no embarazarse" a lo que el médico manifestó "sabés que yo tampoco sabía ...".
Como
consecuencia de esa operación, la mujer debió permanecer internada
hasta el día 12 de julio de 2006, período en el cual se le realizaron
diversos tratamientos y una nueva intervención quirúrgica.
"Al colocarme el DIU en el útero grávido, las consecuencia fue la perforación del mismo, resultando evidente que por el actuar
imprudente y negligente, como así también, por la impericia del
profesional intervinente, hoy me veo impedida de poder nuevamente
gestar causádome dicha imposibilidad un dolor inconmensurable y una
profunda angustia", dijo la mujer en la denuncia.
PENA POR HOMICIDIO
La víctima aseguró que el médico denunciado "ha omitido el cuidado
debido, obrando de manera arriesgada, temeraria, con desidia y
negligencia".
En tanto, el abogado Dalbón adelantó que va a solicitar a la
justicia penal un cambio de calificación del delito a homicidio
culposo, ya que "el actuar del obstetra trajo como consecuencia el
aborto de una persona por nacer" .
El cambio de calificación agravaría la pena en caso de recaer
condena, ya que en el caso de lesiones gravísimas culposas alcanza a un
mínimo de 6 meses y un máximo de 3 años y en caso de homicidio culposo
en concurso con lesiones, la pena llegaría hasta los 5 años de prisión,
además de la inhabilitación para ejercer la medicina.
Denuncian a médicos por mala praxis al realizar aborto clandestino en Catamarca
La
acción legal fue presentada por el novio de una joven que murió a
principio de este mes al someterse al procedimiento en la ciudad de
Recreo. La mujer, de 22 años, falleció por una hemorragia interna.
Trágico final para una joven.
CATAMARCA,
Febrero 09 (Agencia NOVA) El novio de una joven que murió a principio
de este mes, tras someterse a un aborto clandestino, presentó una denuncia penal contra dos médicos de la ciudad catamarqueña de Recreo, por presunta mala praxis y abandono de persona.
La
denuncia fue presentada por David Romero, de 23 años, novio de Nancy
Ibañez, de 22 años, luego de prestar declaración testimonial en la
causa donde se investiga la muerte de la chica, que ocurrió el 3 del
corriente mes, tras someterse a un aborto de un embarazo de cuatro
meses de gestación.
La presentación fue realizada ante el fiscal Luis Alberto Avellaneda de la Circunscripcción Judicial y se ordenaron diferentes diligencias para contribuir al esclarecimiento del hecho.
Luego
de que someterse al aborto en una clínica de Recreo, la joven se
descompensó y fue trasladada al Hospital de Urgencia San Juan Bautista
de la capital provincial, con una fuerte hemorragia interna, por lo que
pese a la asistencia médica.
La
justicia, ordenó el secuestro de la documentación de la clínica donde
se le habría practicado el legrado a la joven. (Agencia NOVA)
Marisa Sabadini tiene 35 años, es casada, tiene 3 hijos, reside en la
localidad de Gregorio de Laferrere y denuncia haber sido objeto de mala
praxis médica en una intervención quirúrgica a cargo de especialistas
en cirugía reparadora.
La mujer refiere que su abogado está tramitando
una demanda judicial en los tribunales de esta Capital contra los
doctores Diego Schabezón y Ricardo Westein, los dos cirujanos plásticos
que realizaron la operación de una eventración abdominal que ella
padecía y por la que abonó un total de 7.500 pesos (mitad pagó de su
propio bolsillo y el resto estuvo a cargo de la obra social de su
esposo).
Sostiene Sabadini que la cirugía se llevó a cabo el 22 de agosto del año pasado y 40 días después su salud se complicó.
Explica al respecto que el estado clínico regresó a su origen, es decir
que volvió a aparecer la eventración, y de allí en más sobrevinieron
otros inconvenientes de los cuales nadie se hizo cargo: no lo hizo la
clínica, ni los médicos que realizaron la cirugía.
Es por esa razón que sus reclamos llegaron a instancias de una
mediación obligatoria, en la cual se evaluaron los negativos resultados
de la intervención a la que fue sometida.
Siempre de acuerdo a los dichos de la paciente, su contacto con los
especialistas comenzó en julio de 2007. En esa ocasión ella tenía un
sobrepeso y una eventración producto de una operación de cesárea. Una
vez realizada la consulta el mismo doctor Schabezón le comunicó que iba
a operarla en la fecha antes mencionada.
Cuenta que el día que le realizaron la intervención, ella se
encontraba descompensada y consultó con el médico acerca de que si era
o no conveniente que se hiciera ese mismo día y la respuesta del
cirujano fue que esto no comprometía el éxito de la cirugía.
Sin embargo, todo terminó muy mal, y pasado algo más de un mes surgió
nuevamente la eventración que fue motivo de la primer consulta, esta
vez con mayor volumen. Ante esto, dice la mujer que los facultativos no
se hicieron cargo del problema.
"Cuando los consulté y me vieron, dijeron que me volvían a operar
pero ahora con un costo extra de 2.500 pesos. Es decir que a los 7.500
pesos anteriores, se agregaban otros 2.500 sin que para ello tuvieran
la menor consideración, dado que no cuento con ese dinero. Es muy grave
lo que hicieron conmigo, y el daño psicológico va más allá de los
físico. Me veo deforme y así no quiero seguir viviendo".
"Hay cosas que uno no se puede explicar. Desde la falta de
capacidad para llevar a cabo una operación tan delicada, hasta la falta
de respeto por el paciente", agregó.
La mujer comentó que eligió esos médicos luego de ver por
televisión un programa dedicado a distintas cirugías estética y
reparadora.
En cuanto al reclamo legal que se está llevando adelante, nos
confirmó su abogada, Mariana Paulino Castro, que el caso ocurrió en la
clínica ubicada en Laprida 1579 de esta Capital, por lo cual la causa
por mala praxis se tramita en estos momentos en los fueros porteños.
Agregó la patrocinante de Sabadini que los perjuicios que sufrió
su clienta pudieron ser evitados. "Un buen diagnóstico hubiese
suspendido la cirugía y a esto se agrega el post operatorio que a todas
luces fue irregular porque la operaron y la enviaron a su casa ese
mismo día".
Denuncia por mala praxis: confirman muerte por shock séptico
NEUQUEN
(AN).- La autopsia judicial al cadáver de Jorge Villagra determinó que
la muerte se produjo por un "shock séptico por peritonitis apendicular"
que "no logró compensar el organismo a pesar de encontrarse en
tratamiento antibiótico adecuado ocasionando la muerte del paciente".
El
informe forense fue presentado a este diario por Jorge Aguilera, el
cuñado de Villagra quien hace dos semanas se internó en el hospital
Castro Rendón con un cuadro de apendicitis, al día siguiente murió.
Fue
por eso que inmediatamente los familiares de la víctima hicieron la
denuncia judicial bajo la presunción que se trataba de un caso de mala
praxis.
Villagra falleció el 29 de diciembre a raíz de un cuadro
de apendicitis aguda. Tenía 31 años y estuvo 18 horas internado sin
recibir atención medica, más allá de un antibiótico. El joven estaba
por formar pareja a fines de este mes, cuando junto a su novia Paola
iban a recibir una vivienda que pagaron durante varios meses.
Cuando llegó al hospital le diagnosticaron apendicitis y le dijeron que debía ser operado rápidamente.
"Queda
constancia en la historia clínica de que fue evaluado por el servicio y
que se decide su intervención la cual por falta de quirófano no se
realiza dándole la información al paciente y a sus familiares", se
detalla en el informe de la autopsia.
"¿Por qué no nos dijeron que se vaya a otro lado, por qué no le explicaron que se podía morir", se preguntó ayer Aguilera.
"En
el registro de enfermería se detalla el suministro de los antibióticos
y de las drogas de reanimación que se le suministraron al presentar
paro cardiorespiratorio. Esta brusca descompensación fue consecuencia
de la ruptura del apéndice inflamado, vertiendo el líquido purulento a
la cavidad abdominal, lo que ocasiona peritonitis, ello ocasionó un
shock séptico", dice el informe firmado por la médica forense Lydia
Caunedo.
Esto demuestra lo que nosotros sabíamos de antemano, se
murió porque no lo atendieron. Es un dolor muy grande y peor cuando el
lunes me tocó ver al gobernador (Jorge) Sobisch diciendo en un canal de
Buenos Aires que Neuquén tiene el mejor servicio de salud de
latinoamérica: sabe él que a cuatro cuadras de la Gobernación una
persona joven y vital se muere por una apendicitis".
Hace una
semana, el director del hospital Castro Rendón, José Russo, negó que la
muerte del joven se deba a la falta de recursos y dejó un mensaje muy
claro: "acá hubo algún error, que está siendo investigado".
El
certificado de defunción, firmado por el doctor Vázquez, médico del
servicio de Cirugía del Castro Rendón, informa que a Villagra se le
brindó atención médica y que la causa de la defunción fue una
"apendicitis aguda".
Murió la nena operada de amígdalas. Presunta mala praxis
Falleció
este miércoles por la mañana en un centro asistencial de Córdoba.
Brenda Tapia, de solo 6 años, es oriunda de Chilecito y había sido
operada en el hospital "Vera Barros". La familia denuncia mala práxis
médica. Y la abogada Soledad Varas apunta sobre el anestesista, quien
habría sido un residente, pero advierte que la responsabilidad le
cabría al conjunto del equipo médico, a cargo del otorrinolaringólogo
Pedro Carrara.
Brenda Tapia, una niña de 6 años que había sido operada de amígdalas en
el hospital "Enrique Vera Barros" y sufrió una seria afección
neurológica, falleció este miércoles en un centro asistencial de
Córdoba al que había sido derivada por su desesperada familia.
La nena -oriunda de Chilecito- había ingresado el mes pasado al
hospital público de esta Capital para ser operada de sus amígdalas.
Tras la operación, la criatura sufrió una afección neurológica que
había derivado en una parálisis total y obligó a su traslado a un
centro especializado de Córdoba, donde en la madrugada de este
miércoles dejó de existir.
En principio, según la denuncia hecha por sus familiares, la niña
habría sido víctima de un caso de mala praxis médica en el hospital
"Vera Barros".Según su padre, hasta el 22 de mayo la niña estaba muy bien, salvo que debía intervenirse quirúrgicamente de las amígdalas.
Tras de ser operada en el nosocomio, luego de un mes su quedó en
terapia intensiva, "esperando a ser trasladada a un centro de
rehabilitación neurológico por una presunta negligencia médica”,
explicó. A raíz de esta ingrata situación, Tapia solicitó una explicación al
Ministerio de Salud y el hospital. Y ahora exigen justicia debido a la
presunta negligencia de los facultativos que operaron a la criatura.
La abogada Soledad Varas, patrocinante de la familia de la criatura,
aseguró en distintas declaraciones radiales su convencimiento de que
"se ha tratado de un caso de mala praxis médica".
"Tenemos testimonios de que el anestesista no se ha movido de la
cama de la nena mientras estuvo en terapia durante tres días, por la
preocupación que tenía", dijo Varas, al considerar que, según las
primeras especulaciones, la mala praxis fue cometida por el anestesista
quien, según deslizó la abogada, sería un residente.
Aunque la ficha médica -foja anestésica- que tiene en su poder la
abogada Varas "está firmada por un doctor Boiero y por una doctora
Bustos- dijo la letrada.
Varas denunció también que Brenda ingresó al hospital de Niños de
Córdoba, porque el Centro Médico Cubano de Rehabilitación Neurológica
-donde había sido derivada desde el "Vera Barros"- no quiso recibirla
por la gravedad del estado de salud en que llegó.
"El Centro Cubano solo recibe a pacientes estabilizados y ese no era
el caso de la niña. Sin embargo, los responsables de la ambulancia que
la habían trasladado se fueron y la dejaron allí", sostuvo Varas.
Varas dijo que el médico otorrrinolaringólogo que operó a la niña es
el doctor Pedro Carrara, quien según la abogada dijo que "su trabajo
había sido perfecto. Hablen con el anestesista".
"Ellos (los médicos) aplican la teoría de la división de funciones. Los
médicos justifican que su trabajo fue bien hecho y culpan al
anestesista. Pero en realidad, el jefe del equipo médico debe hacerse
responsable de la cirugía que, en este caso, fue el doctor (Pedro)
Carrara", argumentó Varas.
Para la abogada, cada uno de los integrantes del equipo médico
deberá afrontar la responsabilidad médica y jurídica y, eventualmente,
el Estado, a través del hospital.
Varas aseguró que Brenda gozaba de perfecto estado de salud e ingresó
al quirófano del hospital "Vera Barros" caminando. Incluso habría
fotografías -tomadas por el padre- del momento en que la nena ingresa
al centro asistencial.
Esos elementos serán aportados por la familia de la criatura en el
juicio penal y civil que se viene. La primera acción estará a cargo de
la justicia de Córdoba, porque la niña falleció en esa provincia.
Unos 25 testigos declararán entre mañana y el martes: El primer caso de
“mala praxis” médica en el Hospital llega al Tribunal Criminal
Escribe: Juan Martín Olivera
Redactor de La Opinión
Es por
la muerte de una vecina de 38 años, ocurrida en enero de 2003. El
fiscal Omar Flores intentará demostrar ante los jueces que el médico
Pablo Pérez Zabala tuvo responsabilidad en esa muerte.
Unas
25 personas, en su mayoría médicos y peritos, estarán a partir de
mañana frente a los magistrados del Tribunal Oral en lo Criminal de
Trenque Lauquen. Todas ellas prestarán declaración en calidad de
testigos, en el marco de una audiencia oral que se caracterizará por su
complejidad, esto es porque todas las pruebas y testimonios no girarán
en torno a un hecho delictivo concreto y puntual, sino a establecer con
certeza un cuadro clínico.
Por ello, la nómina de testigos que
presentará el fiscal Omar Flores la encabezan profesionales médicos de
la Asesoría Pericial de La Plata; cirujanos y clínicos del Hospital
Zonal General de Agudos, “Dr. Pedro Víctor Larraín”, de Berisso; y se
suman en último término algunos médicos del Hospital Municipal “Pedro
T. Orellana”.
La mitad del total de testigos previstos declarará
mañana en la sala del Tribunal, mientras que la otra mitad lo hará
durante la jornada del martes. La audiencia, que arrancará desde las 9,
tendrá por objeto juzgar una presunta “mala praxis” médica ocurrida
entre 2002 y 2003 en el Hospital Municipal.
Será entonces el
primer caso de este tipo que recae en el Tribunal Criminal local desde
que fue puesto en funciones. Además de su carácter inédito para Trenque
Lauquen, la coincidencia llevó a los jueces a establecer el inicio de
la audiencia el mismo día en que se conmemora el Día del Médico.
COMPLEJA INVESTIGACIÓN
El
caso que se juzgará a partir de mañana tuvo su origen en una denuncia
radicada por Reinaldo y Carolina Sagardoy el 4 de febrero de 2003, en
la UFI Nº 5 que en aquel momento estaba en manos de la fiscal Edith
Daneri y que ahora comanda el doctor Julio Rifai, aunque la causa
terminó siendo derivada al fiscal Omar Flores (véase apartado).
En
líneas generales, la investigación judicial apuntó a una presunta “mala
praxis” en la persona de Adriana Isabel Sauter, esposa y madre de los
denunciantes. El 31 de enero de 2003, y con 38 años de edad, esta
vecina de nuestra ciudad falleció en el Hospital de Berisso antes
mencionado, por lo que el juicio servirá para dilucidar los causales de
su muerte.
También, para establecer el grado de responsabilidad
que tuvo por dicha muerte el doctor Pablo Pérez Zabala, y por la cuál
el fiscal interviniente le imputa el delito de “Homicidio Culposo”.
La
historia se remonta al 13 de octubre del 2002, en el Hospital Municipal
“Pedro T. Orellana”. En calidad de médico de guardia, el imputado
intervino quirúrgicamente a Adriana Sauter, a raíz de haberle
diagnosticado una peritonitis.
El fiscal Omar Flores intentará
probar ante los jueces que la paciente nunca se repuso de la citada
operación, por lo que fue internada en reiteradas oportunidades a causa
de los fuertes dolores que tenía en la zona de la cirugía, de donde
emanaba fuerte olor y despedía materia fecal.
UNA GASA EN EL COLON
Para
el titular de la UFI Nº 1, en todo ese lapso de tiempo, pese a los
sucesivos reclamos y consultas de los familiares de Sauter, sumado el
evidente deterioro que la mujer denotaba en su salud, el acusado no dio
trascendencia a la situación y se negó a realizar una interconsulta,
por lo que practicó hacia los primeros días de diciembre de 2002
punciones intestinales a la víctima, que no produjeron mejoría alguna.
Posteriormente,
Pérez Zabala accedió a derivar a la mujer al Hospital Zonal General de
Agudos, “Dr. Pedro Víctor Larraín”, de la localidad de Berisso. Allí,
el 29 de enero de 2003, se le practicó a la paciente una cirugía de
urgencia, detectándose al momento de operarla una gasa compresa
quirúrgica en la zona del colon. La misma, vale aclarar, se utiliza
para aislar la zona a intervenir del resto de las vísceras.
Según
la investigación, esa gasa se encontraba allí desde hacía cuatro meses,
es decir, desde que el imputado realizó la cirugía de peritonitis. Las
consecuencias de este presunto descuido ocasionó una perforación en el
intestino que provocó un deterioro general en el estado de salud de
Adriana Sauter.
El resultado final fue el fallecimiento de la mujer, el 31 de enero, dos días después de ser operada en Berisso.
ACUSACIÓN DEL FISCAL
Como
corolario de su investigación, el doctor Omar Flores consideró que hubo
imprudencia y negligencia por parte del doctor Pablo Pérez Zabala. Esto
es porque incurrió en un grave error profesional al olvidar una gasa en
el interior del cuerpo de la paciente, como así también porque no
brindó a la misma un tratamiento acorde a su cuadro clínico, habiendo
dispuesto su traslado a otro centro asistencial de mayor complejidad en
forma tardía.
Los argumentos de esta acusación serán lo que
intentará demostrar Flores a partir de mañana, en la sala del Tribunal.
Para ello se valdrá de varias pruebas, entre ellas, los testimonios de
los familiares de la víctima y denunciantes en la causa: Reinaldo y
Carolina Sagardoy, esposo e hija, respectivamente, de Adriana Sauter.
En
su momento, padre e hija declararon en la Fiscalía que a la víctima
nunca se le fueron los dolores de tipo intestinal y los vómitos.
También señalaron que quisieron buscar una segunda opinión de otro
cirujano y que por ello discutieron con Pérez Zabala, quien había dicho
que “todo estaba bien”.
Otra prueba importante para el fiscal la
constituye la historia clínica de la paciente que emitieron desde el
Hospital de Berisso, luego de la operación realizada aquel 29 de enero
de 2003, dos días antes del deceso.
La misma concluye que “al
llegar al ángulo explénico del colon y palietocólico izquierdo, drena
espontáneamente gran cantidad de pus (aproximadamente 2 litros). Se
evacua y lava la misma, y se observa una perforación de colon
transverso a la altura del ángulo explénico, del cuál asoma un cuerpo
extraño, que al extraerse se comprueba que es una gasa compresa
quirúrgica que coincide con la imagen que presenta en ese lugar la
radiografía simple de abdomen”.
TODOS LOS MÉDICOS
La gasa
en el cuerpo de Adriana Sauter habría sido determinante en su deterioro
de salud, ya que al atascarse en el colon terminó perforando el
intestino. Estos resultados de la historia clínica fueron avalados por
el testimonio del anestesiólogo Ricardo Zanetti; los médicos cirujanos
Obdulio Tau y Esteban Angel Ogresta; y la médica de guardia María
Mercedes de Simone; todos ellos profesionales de Berisso, que en su
momento también declararon ante el fiscal. Lo mismo vale para los
doctores Jorge Plomer, Carlos Alberto Cervera, Hernán Elizondo y
Marcelo Baldassarre. Estos profesionales del Hospital Municipal “Pedro
T. Orellana”, por entonces bajo la dirección de la doctora Graziela
Attademo, aportaron datos acerca del cuadro que presentó la paciente al
momento de ser internada y operada por Pérez Zabala.
Lo cierto es
que médicos y denunciantes aquí citados pasarán entre mañana y el
martes ante el Tribunal Criminal. Mientras, en el estrado de los
acusados, estará el profesional denunciado por la familia Sagardoy y
acusado por el fiscal Omar Flores de “Homicidio Culposo”, un delito que
computa una pena de 6 meses a 5 años de prisión y una inhabilitación
máxima de 10 años.
QUÉ DICEN LAS PERICIAS MÉDICAS
Otra prueba importante para la Fiscalía la constituyen los informes de la Asesoría Pericial.
Esto es porque los peritos médicos que intervinieron en este caso concluyeron realizando las siguientes consideraciones:
-Adriana
Sauter fallece a consecuencia “de una peritonitis generalizada a punto
de partida de una fístula postoperatoria postapendicectomia mediata que
determinó una sepsis grave y óbito”.
-Las conductas medicas a
partir del 14 de noviembre de 2002 del profesional actuante del
Hospital de Trenque Lauquen “no se hallan dentro de los cánones
habituales del arte y ciencia de curar”.
-Las conductas médicas
del resto de los profesionales actuantes de Trenque Lauquen y Berisso,
“se hallan dentro de los cánones habituales del arte y ciencia de
curar”.
| Dos médicos imputados Mala praxis: embargaron fondos de una aseguradora
Juicios, embargos, aseguradoras.
La jueza en lo Civil Graciela González Echeverría embargó ayer 769.200 pesos
de las cuentas de una compañía aseguradora donde tenían contratada una póliza
médica un obstetra y un anestesiólogo que están procesados por mala praxis en
una cesárea. El embargo se dispuso para garantizarle a la madre —tras la
intervención terminaron extirpándole el útero— la posibilidad de que cobre en
el futuro una indemnización por los daños que sufrió.
Gregorio Dalbón, abogado de la madre, contó a Clarín que su clienta —es una
farmacéutica de 34 años— tuvo a su hijo en noviembre de 2003 en una prestigiosa
maternidad porteña.
"Después de la cesárea ella empezó a quejarse de unos fuertísimos
dolores abdominales y a tener fiebre, pero su médico no le dio importancia a
estos síntomas. Cinco días después la internaron en terapia intensiva por una
infección generalizada. Terminaron quitándole todos sus órganos
reproductivos", explicó Dalbón.
Poco después, la señora inició una demanda penal contra su obstetra y el
anestesiólogo. En las pericias realizadas por el Cuerpo Médico Forense se
determinó que los médicos no "habían cumplido —dijo Dalbón— con un
protocolo de profilaxis que es de uso común en las cesáreas. Esto fue lo que le
provocó una infección generalizada".
Actualmente, el obstetra y el anestesiólogo se encuentran imputados por mala
praxis y lesiones culposas. La mujer, además, inició una demanda civil por 2
millones de pesos. "Por las dudas de que se insolventen, solicité el
embargo que la jueza acaba de conceder", explicó Dalbón.
CUANDO ERA BEBE RECIBIO LA SABIN ORAL Y
CONTRAJO POLIOMIELITIS Un nene murió por una vacuna y responsabilizan al Estado
mendocino
Debe indemnizar a los padres del chico,
quien murió 3 años después de vacunarse. Rafael Morán
El Estado mendocino deberá indemnizar con 131 mil pesos a los padres
de un chico que adquirió la poliomielitis y murió después de ser vacunado
con una dosis de Sabin oral. Había sido inoculado en un centro de salud
oficial.
La Justicia dijo que la víctima adquirió la enfermedad al "transformarse
agresivamente" los virus vivos inoculados en vez de generar anticuerpos
defensivos.
El fallo es del juez a cargo del Noveno Juzgado Civil, Luis Plana Alsinet, para
quien hubiese sido recomendable en este caso la utilización de la vacuna
Salk, porque está elaborada con virus inactivos.
Se trataba de la primera vacunación del bebé Luis Fabrizio González Azzolina,
de 3 meses de edad. El padecimiento de la familia González comenzó a mediados
de 1999, cuando el bebé fue llevado a un centro de vacunación para que le
aplicaran una dosis antipolio. Le suministraron Sabin oral. Poco después, el
bebé comenzó a sufrir las alternaciones propias de la parálisis de sus
miembros hasta quedar cuadripléjico. Fue atendido en dos hospitales
públicos. Allí se diagnosticó que había adquirido la polio posvacunal. El
pequeño murió el 2 de octubre de 2002, a los 3 años de edad.
El juez sostuvo en su sentencia que "el daño causado por la aplicación de
la vacuna proviene de una cosa de la que se sirve el Estado provincial para
proteger la salud general de sus habitantes y en la que se debe tratar de
evitar riesgos y vicios que la cosa puede tener".
"Las pruebas nos llevan de manera indefectible a establecer que la vacuna
Sabin oral, hecha con virus vivos atenuados del tipo I, II y III, puede
cambiar de características y transformarse agresivamente, impulsando y
produciendo la enfermedad en lugar de generar anticuerpos defensivos para toda
la vida con la aplicación de dosis adecuadas", recalcó.
Plana Alsinet afirmó que puede darse un caso de este tipo "en uno o dos
millones", pero que estas estadísticas "no inciden en la verdad
que apuntamos".
Remarcó, además, cuál es la diferencia entre las vacunas Salk y Sabin: "La
Salk trabaja con virus inactivos y no se conoce que haya producido algún tipo
de efecto adverso", opinó. Luego afirmó que "en los países
desarrollados se recomienda que las primeras vacunas contra la polio sean de
este tipo (Salk), aconsejando aplicar la Sabin oral en los refuerzos, cuando
están más crecidos los niños".
FUE DURANTE UNA CIRUGÍA EN UN HOSPITAL
MILITAR La indemnizan por una quemadura en el pecho
La Justicia civil condenó al hospital militar de Campo de Mayo y a la obra
social del Ejército a indemnizar con 65.300 pesos más intereses a una
paciente que sufrió una quemadura en su pecho cuando era sometida a una
operación de apendicitis aguda.
La Sala K de la Cámara Civil resolvió así un viejo pleito que se inició en
enero de 1998, cuando la paciente sufrió la quemadura por un "electrodo de
electrocardiografía" derivado del uso de un electrobisturí.
Los camaristas Oscar Ameal, Cecilia Rejo y Carlos Degiorgis confirmaron una
sentencia de primera instancia por "daños y perjuicios", ya que la
quemadura a la altura del pecho tiene "consecuencia en la sociabilidad y
relaciones personales o sentimentales" de la paciente.
La quemadura —"de forma oval de 4 centímetros de largo por 2,8 de ancho
(...) visible a simple vista y antiestética"— produjo "una
desfiguración en la zona del escote" y además "puede ser terreno
propicio para la producción de posibles tumores cutáneos malignos",
dijeron los jueces.
El hospital y la obra social intentaron deslindar su responsabilidad
argumentando que la mujer no había continuado con el tratamiento posterior por
ellos aconsejado para revertir las secuelas que le habían quedado.
Pero los camaristas rechazaron ese argumento señalando que la paciente tenía
derecho a elegir con quién tratarse luego del hecho.
DENUNCIO QUE LE CORTARON UNA ARTERIA EN
UNA CESÁREA
Mala praxis: ahora necesita trasplante
Una joven madre, Susana Carolina Mercado, de 20 años, quedó al borde de
la muerte y ahora entró en la lista de "emergencia nacional" para
trasplantarle los riñones, luego de que sufriera el corte de una arteria
y una infección durante la cesárea que se le practicó para tener su segunda
beba.
El alumbramiento ocurrió el 26 de enero del 2005, en la clínica Natal de esta
ciudad, pero recién ahora la abogada Graciela Lozano, patrocinante de Mercado,
pudo conseguir las historias clínicas para iniciar una causa judicial por
mala praxis, tal como lo anticipó ayer el diario local Nueva Rioja.
La madre de Carolina, Olga Toledo, y el esposo, Fernando Romero, (26)
explicaron a Clarín, que la joven fue atendida por el médico Jorge
Ruarte, ya que la doctora que seguía su embarazo, Silvia Sánchez, estaba de
vacaciones.
La joven estuvo cinco horas en la sala de parto, tras lo cual salió muy
desmejorada aunque su beba, Tiziana Yasmin, no tuvo mayores problemas.
En la historia clínica suministrada por el sanatorio, figura todo como normal.
Pero Carolina se agravó posteriormente, porque tenía una hemorragia permanente.
Esto motivó que fuera tratada en varios hospitales de esta ciudad y finalmente
se comprobó —de acuerdo con las historias clínicas— que padecía una
"sepsis ginecológica" producida por restos de placenta.
La madre sostuvo que cuando le planteó la situación de su hija a la doctora
Sánchez, ésta le habría reconocido que su hija había sufrido el corte de una
arteria durante la cesárea, lo que le provocó una importante pérdida de
sangre, situación que se agravó porque la clínica no tiene unidad de terapia
intensiva.
Los familiares y la abogada sospechan que ante ese cuadro el médico
interviniente se apresuró a terminar la intervención quirúrgica, por lo
cual quedaron aquellos restos. "Inclusive la herida de la cesárea, le
sangraba durante varios días después", dijo Fernando.
A pesar de todos los cuidados, la salud de Carolina se fue deteriorando y tuvo
que ser trasladada a Buenos Aires, donde fue operada de una arteria el pasado
29 de diciembre en el Hospital Italiano.
En ese hospital, "fue donde nos dijeron la verdad —señaló la madre—.
Carolina está grave porque sus riñones quedaron severamente dañados;
tanto, que en el mismo hospital nos informaron que la ingresaron en la lista de
emergencia nacional para un trasplante".
La demanda fue presentada ante el juez de Instrucción Nø 3 de esta ciudad,
doctor Alejandro Arce, quien hizo lugar y citó al doctor Ruarte. Este se negó a
declarar y dijo que no hablará con la prensa, por consejo de su abogado, y que
distribuirá un comunicado con su postura.