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POR QUE MURIO FRANCISCO PDF Imprimir E-Mail

El día 6 de octubre de 2007 fallece a los 19 años de edad Francisco Fernando Gomez , en el SANATORIO OTAMENDI Y MIROLI, por causas que aún hoy están determinándose en la Justicia. 

Francisco padecía de escoliosis, una enfermedad caracterizada por la desviación de la columna vertebral, y el día 5 de octubre del 2007 se interno para practicarse una cirugía correctiva, la que fue programada con meses de antelación por el DR. GABRIEL JUNGBERG, neurocirujano y el equipo médico integrado por el Dr. Edgardo Agrazo 1º ayudante, el Dr. Carlos Zanardi como 2ª ayudante, el DR. Sergio Kosak como neurólogo que hacia los potenciales evocados, un 3º ayudante que se desconoce el nombre todavía y el anestesista Dr. Javier Esteban Fligler.

La intervención quirúrgica, según indicó el DR. GABRIEL JUNGBERG a Francisco y a su familia, no revestía ningún tipo de riesgo, sólo se referenció el peligro de una posterior infección debido a la amplitud del campo quirúrgico. Estas fueron las circunstancias, a instancia de la sugerencia del citado médico quién aseguraba que de no efectuarse la intervención quirúrgica Francisco padecería, a los 40 años, un sinfín de trastornos “que ahora con diecinueve años y siendo delgado” podía evitar, en las que primó la decisión de efectuar la operación.

Ya pasadas las 12 de la noche y luego de las ocho interminables horas de cirugía, los médicos intervinientes el DR. GABRIEL JUNGBERG junto con el Dr. Edgardo Agrazo y el Dr. Sergio Kosak le comunican a su familia que la cirugía había resultado un verdadero éxito y que Francisco estaba muy bien. Y se retiran raudamente del nosocomio.

Quince minutos después, es decir a las 00.15 hs del 6 de octubre, el anestesiólogo Dr. Javier Esteban Fligler,que intervino en la operación, devuelve a Francisco a su habitación, debido a que en ese momento en la sala de terapia intensiva no había lugar (dice que no se había reservado cama), informándole a sus padres que no podían ingresar a ver a su hijo porque estaba un “poquito” descompensado. El personal médico y de enfermería de turno corría, entrando y saliendo de la habitación del SANATRIO OTAMENDI durante el lapso de una hora y media sin ni siquiera dar algún parte médico a la familia que se encontraba expectante en la puerta de la habitación. Hasta que finalmente, esto es a la 01:30 hs., logran llevar a Francisco de urgencia a la sala de terapia intensiva.

Recién a las 03.00 hs se aproxima el neurocirujano DR. GABRIEL JUNGBERG quien le indica a su familia que “va a tratar de ver que pasa”, llevándose a Francisco a cirugía nuevamente. Después de una larga y penosa hora, este médico aparece e informa que Francisco había fallecido y ante la expresión desesperada e insistente de sus padres con el fin de conocer la causa de la muerte de su hijo, la respuesta del médico fue “- no sé, no sé, no sé de que murió su hijo”.

Debido a todo lo acontecido y relatado en la presente la familia de Francisco decide radicar una denuncia por muerte dudosa y mala praxis en la comisaría 19º, la que inmediatamente procede a secuestrar la historia clínica y llevarse el cuerpo de Francisco para realizar una autopsia, la cual se hizo ese mismo día a las 18:00 hs.  

Los resultados de los médicos forenses son escalofriantes, detallan que durante la cirugía no le suministraron a Francisco la cantidad de sangre que iba requiriendo, es decir que no hicieron la práctica, regular en cualquier operación, de calcular cuanta sangre perdía durante el transcurso de la operación para así poder reponérsela, por lo que esto derivó en un shock hipovolémico. Es oportuno señalar que mientras lo asistieron de su “pequeña” descompensación médicos y enfermeros de turno en la habitación del prestigioso sanatorio, lo único que le suministraron fue suero fisiológico (así lo expresaron sus padres, dado que al estar presenciando toda la escena desde afuera no vieron en ningún momento que ingresara a la habitación ninguna otra cosa que las conocidas “bolsitas transparentes de suero”), lo que derivó en un edema pulmonar y cerebral y su posterior muerte.

De hecho, al practicarse la autopsia fue imposible realizar el análisis de sangre para el recuento de hematocritos debido a que en el cuerpo “no había sangre”.

Este relato está escrito de forma concisa y sintética para su rápida lectura y comprensión. Se desea destacar que el caso contiene muchos más datos y precisiones que revelan hechos aún mucho más oscuros y dramáticos que los sucintamente expuestos aquí.

Debido a que este asesinato fue producido en un sanatorio muy importante de esta ciudad llamado "SANATORIO OTAMENDI Y MIROLI S. A. "  cito en la calle Azcuénaga 870 de esta ciudad y la operación fue realizada bajo la cobertura de una prepaga muy reconocida como "MEDICUS", es que ningún medio de comunicación dio a conocer esta causa. 

La familia, en reiteradas ocasiones, se acercó a muchísimos medios de comunicación, los cuales se mostraron muy interesados en difundir este caso, pero parece ser que las corporaciones médicas son más poderosas, por lo cual nadie se atreve a sacar la verdad a la luz.

Es muy importante que se sepa que en esta ciudad pasan hechos de esta magnitud, y que quedan en el olvido porque detrás existe una corporación que oculta todo.

La causa radica en el Juzgado de Instrucción en lo  Criminal y Correccional Nº 4

Por el momento hay 8 Imputados por el Homicidio de Francisco

Tal como sostenía el Dr. René Favaloro, “la medicina no puede ser un comercio, no puede manejar a los pacientes como simples recursos económicos”. Tampoco se puede vivir con la incertidumbre de que los médicos son inimputables cuando se equivocan. Son personas y como tales pueden fallar, esto es claro, pero nunca tratar de encubrir u ocultar un error, deben hacerse cargo de sus actos, pues sino, son criminales impunes.

Pero parece que una vez más la impunidad y la injusticia dejan en nuestra garganta y en nuestro corazón un sabor infinitamente amargo. Estos médicos siguen ejerciendo y el sanatorio sigue trabajando con ellos como si nada hubiera pasado. Cuanta gente hay que ha sufrido con casos similares a este y que no pueden hacer nada?. Tal vez algún día se termine con todo esto y así todas las personas sean juzgadas por igual, no importa si tienen o no un delantal blanco o pertenecen a la poderosa corporación médica privada.

Francisco Fernando Gomez

31-10-8706-10-07

 

Justicia